Palabras del Secretario de Seguridad Interna de los Estados Unidos, Jeh Johnson Ante el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y

¡Buenos días a todos!  Quiero agradecer al Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología por la invitación a hablarles a ustedes, al igual que agradecer la presencia de cada uno en este evento.

Me da mucho gusto estar aquí para hablar de nuestra visión, nuestra visión conjunta de los Estados Unidos y México, en cuanto a una frontera del siglo XXI.  Buscamos una frontera que fortalezca una de las relaciones bilaterales más prósperas de cualquier lugar del mundo.  México y los Estados Unidos disfrutan muchos lazos entre nuestros dos pueblos, entre nuestras comunidades y entre nuestras economías.  Estoy complacido de que tengamos tantos empresarios aquí, pues los gobiernos no pueden construir esta relación por sí solos.

Esta es mi segunda visita a México en los tres meses en que he servido como Secretario de Seguridad Interna, y ya he sostenido media docena de eventos con mis contrapartes mexicanas.  Esto refleja la importancia que doy a nuestra relación y el valor que le da que la totalidad del gobierno de los Estados Unidos.

Nuestra frontera compartida es fuente de una prosperidad económica increíble, apoyando una relación comercial por un valor superior a los un mil millones de dólares diarios.  Durante el pasado año fiscal se registraron casi 169 millones de cruces de personas a lo largo de la frontera, y más de 5.1 millones de camiones de carga lo hicieron también.  Esto confirma el compromiso de nuestros dos países para facilitar el comercio y los viajes a través de nuestra frontera.

El mes pasado acompañé al Presidente Barack Obama a Toluca para la Reunión Cumbre de Líderes de América del Norte.  Tal como lo dijo él ahí, debemos seguir “construyendo con base en el enorme progreso que ya hemos hecho, asegurándonos de que la América del Norte sea la región más competitiva del mundo.  Y el día de la reunión cumbre, el Presidente Obama firmó una Orden Ejecutiva, agilizando el proceso de importaciones y exportaciones para las empresas estadounidenses que facilita el comercio con las empresas y consumidores mexicanos.

Una de las más altas prioridades de esta Administración y del Departamento de Seguridad Interna es facilitar el comercio legal que es esencial para nuestra economía, al mismo tiempo que mantenemos las más altas normas de seguridad.  Al utilizar recursos como el Sistema Internacional de Datos Comerciales (International Trade Data System), podemos modernizar y simplificar la manera como el gobierno interactúa con las empresas con el fin de impulsar más nuestra competitividad económica.

Sin embargo, no podemos seguir construyendo sobre la base de ese crecimiento económico sin una frontera segura.  Por eso, desmantelar a las organizaciones criminales transnacionales es, y debe seguir siendo, una prioridad compartida de nuestras dos naciones

Felicito al gobierno de México por la captura y arresto de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, uno de los delincuentes más buscados en el mundo.  Su organización criminal contribuyó a la muerte y destrucción de millones de vidas en todo el mundo.  Esperamos con gran interés que continúe la sólida relación de cooperación que ayudó a que se lograra su arresto.

El crimen transnacional no es la única preocupación compartida que México y los Estados Unidos abordan conjuntamente.  Es necesario que también nos aboquemos a flujo ilícito de personas y bienes que llegan a nuestra región.

Afecta negativamente a nuestras naciones cuando se permite que los criminales exploten y victimicen a los migrantes — quienes cada vez en mayor número son menores no acompañados – y que los criminales trafiquen drogas y armas a través nuestras fronteras.  Juntos debemos tomar una postura contra ellos.  Estoy comprometido a hacerlo.

Más allá del comercio y de la cooperación en materia de seguridad, nuestros dirigentes han conversado sobre ampliar los intercambios científicos y académicos que son importantes para la fortaleza y competitividad a largo plazo de nuestras dos economías.

En cada una de estas áreas – comercio y viajes, seguridad e intercambios – el Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos tiene el orgullo de trabajar conjuntamente con nuestras contrapartes en el gobierno mexicano.  Durante años hemos trabajado arduamente para desarrollar esta relación a nivel de gabinetes.  Tengo la determinación no sólo de mantener esta relación sino de fortalecerla aún más.

Creo que facilitar los viajes y el comercio y la seguridad nos hace más fuertes a ambos.  Creo que la mejor forma de que se muevan rápidamente a las personas y los productos a través de nuestra frontera es hacer que sus flujos sean más seguros.  A través de programas de comerciantes y empresarios confiables – como los que están ustedes abordando hoy – y de programas de viajeros confiables, podemos identificar flujos de bajo riesgo que crucen nuestras fronteras, y hacerlos más expeditos, aumentando la seguridad y la eficiencia.

También creo que debemos abordar de manera conjunta los problemas que compartimos.

Esto es un cambio importante.  Hace más de una década, manejábamos cada lado de la frontera de manera separada y unilateral.  En el curso de los últimos diez años, hemos progresado en cuanto a manejar la frontera de manera bilateral, advirtiéndonos mutuamente en cuanto a acciones que se van a tomar, y también llevando a cabo algunas consultas.  Y más recientemente, hemos comenzado a dar el siguiente paso hacia un enfoque binacional más robusto en el que estamos planificando y realizando mejoras de manera conjunta desde los primeros pasos.  Este es el futuro del manejo de la frontera, y he girado instrucciones a mi equipo para que siga adelante con este enfoque binacional  — un enfoque compartido para abordar intereses también compartidos.

Tan sólo el mes pasado anunciamos una inversión importante en el Puerto de Entrada de Laredo, Texas, uno de los más congestionados.  Estamos invirtiendo más de 60 millones de dólares para ampliar y modernizar las cuatro instalaciones que conforman el puerto de entrada de Laredo.  Además, en las próximas semanas, anunciaremos proyectos adicionales para ampliar nuestros cruces en San Diego.

Sé también que este seminario apoya los trabajos del Diálogo Económico de Alto Nivel, que iniciaron nuestros dos presidentes la primavera pasada, y que avanzó en el otoño con la visita del Vicepresidente Biden a la Ciudad de México.

Durante esa visita el Vicepresidente determinó como nuestra prioridad más alta “el hacer que sea más eficiente para los productos, personas e información cruzar nuestras fronteras”.  Con el fin de facilitar esto, hemos implantado programas de “comerciantes y empresas confiables”.  Hemos avanzado con el Nuevo Esquema de Compañías Certificadas de México, que está trabajando con muchas de las empresas representadas en esta reunión para certificar sus compañías, de manera que sus envíos puedan cruzar la frontera de manera expedita.

A través de la Asociación Aduanas-Comercio contra el Terrorismo (Customs-Trade Partnership Against Terrorism), mi Departamento orgullosamente trabaja con el gobierno mexicano, con su organización (COMCE) y las empresas de ustedes para desarrollar aún más este nuevo esquema.  Me da mucho gusto informarles que estamos cumpliendo los tiempos bajo el Plan de Trabajo Conjunto, firmado el año pasado, para que haya un reconocimiento mutuo este año bajo el Nuevo Esquema y la Asociación Aduanas Comercio contra el Terrorismo.  El que se dé este reconocimiento mutuo va a acelerar el comercio ahorrando tiempo y dinero – recursos económicos que pueden invertirse para crear empleos en ambas naciones.

Por supuesto, nuestra prosperidad compartida depende de algo más que del movimiento de carga; depende las conexiones entre las personas.

Los programas de viajero confiable hacen posible que las personas crucen más rápida y eficientemente la frontera, sin sacrificar la seguridad.

El concepto detrás de estos programas es simple: los viajeros dan información de manera voluntaria sobre sí mismos y, con base en esa información, podemos determinar que representan un bajo riesgo para nuestro sistema de viajes y nuestros países.  Eso nos permite procesarlos con mayor celeridad y que sigan su camino con mayor rapidez, ya sea que viajen por tierra, por aire o por mar.

Juntos, México y los Estados Unidos están trabajando hacia el reconocimiento mutuo de sus programas respectivos, de manera que los viajeros tengan que inscribirse solamente a uno.  A propósito, durante la Cumbre de Líderes de América del Norte, los Presidentes Obama y Peña Nieto y el Primer Ministro Harper acordaron tomar como base los programas Global Entry de Estados Unidos, Viajero Confiable de México y NEXUS de Canadá para desarrollar el primer programa trilateral de viajero confiable para los viajes por aire.  Me da mucho gusto decir que ya hemos comenzado las conversaciones técnicas sobre cómo hacer esto una realidad.

La clase media está creciendo a nivel global, y México es ejemplo de este crecimiento.  Los Estados Unidos tienen el orgullo de ser socio de México para apoyar este crecimiento, y lo vemos como una gran oportunidad de hacer que nuestras dos naciones se acerquen aún más.

Sin embargo, siempre hay más trabajo que hacer.

Estoy listo para seguir edificando esta asociación importante.  Les agradezco sus esfuerzos y dedicación por promover el crecimiento y prosperidad compartidos de nuestras dos naciones.

¡Muchas gracias!