Palabras del Representante Comercial de los Estados Unidos Robert Lighthizer en la firma del T-MEC

Traducción extraoficial

Ciudad de México a 10 de diciembre de 2019 – En primer lugar, es un honor estar aquí con usted señor Presidente. Esta es la primera vez que lo conozco, y le traigo los mejores deseos de parte del presidente de los EE.UU., para usted personalmente y para todo México. Debo decir que hemos seguidos su carrera y la encuentro extraordinaria. Todos en nuestra administración lo apoyamos y, antes de comenzar con mis palabras, quiero decir que una de las partes de las que no se habla es el que esta negociación es tan importante para nuestra región. Comenzó durante una administración y se concluyó durante otra. Creo que eso es tributo al gobierno de México, a su sistema de gobierno y al pueblo de México. Creo que también es testimonio de usted, porque durante toda esta negociación, usted estaba en campaña y tomó el camino difícil, el camino de lo que era lo mejor para América del Norte y para México. Usted nunca se involucró políticamente en esto, con respecto a esta negociación. Fue algo muy impresionante, que todos nosotros vimos.

Y cuando llegó a ser presidente electo, usted eligió a mi buen amigo Jesús Seade. Usted no lo seleccionó porque era mi gran amigo, aunque sí lo era. Usted dijo que vendría aquí para integrarse en una negociación en curso, que involucra 1.4 billones de dólares. Creo que el hecho de que lo haya hecho es algo histórico y dice mucho sobre usted. Así que estar aquí sentado, pensando en cuán importante es este acuerdo y lo que usted hizo personalmente, es grandioso. Sólo quería que usted lo supiera.

Es un placer para mi estar aquí, en este viaje de dos años. Usted sabe que los EE.UU. y el Presidente de los EE.UU. veían el TLCAN como un acuerdo con deficiencias. Claramente era un acuerdo que tenia que actualizarse de forma importante, cuando piensas en los gadgets y teléfonos que ahora tenemos, que no existían cuando esto entró en vigor. Y también, a lo largo de un periodo de tiempo, el acuerdo va perdiendo vigencia, suceden cosas que no esperabas, y EE.UU. y el Presidente Trump lo veían como un acuerdo muy desbalanceado. No quiero ahondar mucho en eso, pero es así como llegamos aquí en primer lugar. El Presidente también pensaba que tener un mercado de América del Norte sólido es extremadamente importante para los EE.UU., era la clave para que nuestros trabajadores, nuestros agricultores y nuestros ganadores tuvieran éxito y prosperaran. Así que él nos instruyó a toda la administración, me puso a mi cargo, y puso a Jared a cargo de mí, para que no hubiera malentendidos. Y tengo un gran equipo, una pequeña parte de éste está aquí hoy: mi Representante Adjunto, C.J. Mahoney; nuestro Negociador en Jefe, John Melle; y mi Jefe de Oficina, Jamieson Greer. Pasamos horas y horas, como lo dijo Chrystia, subíamos y bajábamos y hasta pelábamos, aunque encuentren eso difícil de creer.

Y el resultado, creo, es el mejor acuerdo comercial en la historia. Creo que va a hacer mucho por la manufactura en la región, va a hacer mucho por los agricultores en la región. Sus provisiones de comercio digital y comercio electrónico son el estándar de oro, no hay mejores estándares en el mundo. Y Chrystia, mi muy buena amiga, y Jesús, y todos nuestros equipos, lograron esto.

Es algo que va a hacer a América del Norte más rica, va a hacer a EE.UU. más rico, va a hacer a Canadá más rica, y va a hacer a México más rico.

Lo último que me gustaría decir es que a nosotros en los EE.UU. nos interesa que Mexico sea más rico, es importante para nosotros que Mexico tenga éxito, y creo que este acuerdo hará más posible eso.

Creo que EE.UU. tiene una asociación, tanto con Canadá como con México, sin paralelo. Y realmente es nuestra meta que todos estemos mejor.

Este acuerdo es el primero verdaderamente bipartidista en nuestro propio sistema. El Presidente de los EE.UU. trabajó en esto, la Presidenta de la Cámara de Representantes trabajó en esto. Un sinnúmero de republicanos y demócratas trabajaron en esto. Se involucraron a sindicatos y empresas. Y no es nada menos que un milagro que todos nos hayamos unido. Creo que esto es evidencia de cuán bueno es el acuerdo y, quizá más importante, es evidencia de cuánto durará y de cómo la gente vendrá a América del Norte, cuán vibrante será esta economía para todos nosotros. 

Ya he hablado demasiado probablemente. Quiero decir nuevamente que estoy tan orgulloso y tan honrado de estar aquí con el Presidente de México, quien es esta figura histórica. Nuevamente le quiero dar los mejores deseos del Presidente de los EE.UU., quien también es una figura histórica.