Palabras del Embajador Landau en la Recepción Binacional CaliBaja

16 de diciembre de 2019

Gracias Cónsul General Saarnio por tu presentación. 

Saludo al Presidente Municipal de Tijuana, Arturo González; al Secretario de Economía Sustentable y Turismo, Mario Escobedo, saludos; al Secretario de Cultura, Pedro Ochoa; al Arzobispo de Tijuana, Francisco Moreno, Señor Arzobispo; a Rodolfo Reyes, Vicepresidente de Poly, ganadora del Premio del Departamento de Estado por Excelencia Corporativa, y a todos ustedes que nos acompañan en esta tarde.

Me da un enorme gusto estar en Tijuana y conocer de primera mano su dinamismo y diversidad, así como sus tacos y su internacionalmente famosa comida Bajamed. 

Desde que uno llega a Tijuana, el ambiente es distinto a cualquier otra región de México.  Se siente el espíritu binacional en cada rincón y una hospitalidad que traspasa fronteras. 

Se juntan dos ciudades, en dos países, en una megaregión que es única en su clase.  Aquí no solo empieza la patria para muchos, sino también una forma de vida que los hace sentirse orgullosos por lo que han logrado y por el potencial que tienen por delante.

A CaliBaja la unen nexos económicos, culturales, sociales, ambientales, y, particularmente, la vinculan los lazos humanos y familiares.  Han encontrado en la cooperación, la fraternidad, y el diálogo – elementos claves para trabajar conjuntamente. 

Aprovecho para agradecer su hospitalidad con mis más de 250 mil conciudadanos que viven en Baja California y Baja California Sur, así como con los cientos de miles que visitan esta hermosa tierra.  ¡Muchísimas gracias!

La interacción entre los pueblos de ambos lados de la frontera es tan fuerte que llega un momento en que a uno se le olvida si estás “del otro lado” o en Tijuana.

Con sus más de siete millones de habitantes, le muestran al mundo que tenemos mucho que aprenderle a CaliBaja.  La megaregión tiene un carácter binacional, que los ha hecho pioneros con un cruce que une al aeropuerto de Tijuana con San Diego; la Smart Border Coalition, que vincula a actores de ambos lados de la frontera hacia la prosperidad y la seguridad; o con la reciente reinstalación de la Comisión de las Californias. 

Mañana conoceré de cerca el Cross Border Xpress, que ha atendido a más de 5 millones de pasajeros desde el inicio de su operación, y que es un testamento del trabajo conjunto entre dos pueblos que fueron unidos por el destino, al compartir una frontera, pero que su convicción les ha permitido romper esquemas y forjar lazos de amistad. 

Realmente son un ejemplo muy importante para ambos países.  Lo que se puede hacer a través de la frontera, no solamente aquí, pero desde el océano Pacífico hasta el Golfo de Mexico.

Hoy a medio día me reuní con empresarios de esta región y hablamos sobre algunos de los beneficios y los retos de esta integración.  Esta megaregión exporta 24.3 mil millones de dólares al año, de los cuales, 6.2 mil millones de dólares se quedan en CaliBaja.  Los sueldos de los trabajadores en Baja California son tres veces más altos que en el resto de México, y 566 mil empleos en California dependen de las relaciones comerciales con este gran país. 

Para contribuir a que esta región sea más competitiva, mañana daremos por concluidas las obras en la Garita de San Ysidro, que impactarán positivamente las interconexiones regionales, el comercio y el cruce legítimo de personas entre nuestros dos países.

Como yo siempre digo yo tengo tres prioridades como Embajador de los Estados Unidos en México.  La migración, la seguridad y el comercio.  Me parece que en ninguna otra ciudad de México se juntan esas prioridades y se destacan como aquí en Tijuana.  Así que para mí es muy importante estar en Tijuana y yo espero que esta sea solamente la primera de muchas visitas, no solamente a la ciudad, pero a toda esta región tan dinámica.

Para enfatizar lo importante que son Baja California y Baja California Sur para la economía estadounidense, les comparto que cuando me reuní con la vicegobernadora de California, Eleni Kounalakis, en mi primer mes en México, me comentó que ella y una delegación comercial escogieron a México para realizar su primer viaje fuera de Estados Unidos.  Esperamos expandir las inversiones binacionales bajo el término del gobernador entrante. 

Y esta garita renovada servirá para dicha expansión.  Con una inversión de 741 millones de dólares en 10 años, el punto de entrada terrestre más transitado en el Hemisferio Occidental se hará más eficiente y brindará un mejor servicio a las más de 110 mil personas que cruzan a diario, muchos con un pie en México y otro en Estados Unidos.

Aunque yo tengo el cargo y el título oficial, ustedes – los empresarios, los funcionarios, los académicos, los estudiantes, y nuestros exbecarios y personas de todas tendencias – son los verdaderos embajadores y el pegamento que une a toda una región y le abre las puertas al mundo.  Demuestran que es posible encontrar soluciones a desafíos compartidos y trabajar en un esquema ganar-ganar.

Hasta antes de venir a Baja California he visitado ocho estados y he tenido reuniones con 11 gobernadores, con una agenda basada en mis tres prioridades, como acabo de decir.  En pocos lugares, como en Tijuana, estas prioridades se interconectan de tal manera, y, a pesar de la complejidad, ustedes claramente nos muestran que es posible trabajar de la mano, no solo entre dos ciudades, pero entre dos naciones.

Yo busco ser un facilitador entre nuestros pueblos, así que en los cuatro meses que llevo como embajador, me he reunido con funcionarios de los tres órdenes de gobierno, comenzando con el presidente López Obrador; actores políticos, sociales, académicos y empresariales, porque todos queremos que a nuestro vecino le vaya bien, y que tenga seguridad y prosperidad. 

Y yo creo de todo corazón que la seguridad y la prosperidad de México son imprescindibles para la seguridad y la prosperidad de mi país. Por esto es un puesto tan importante y un puesto que yo quise. 

Una persona que comparte esta visión conmigo es el presidente de los Estados Unidos.  Acabo de hablar con él en Washington hace algunos días y él definitivamente me comentó que por tantos años hemos estado haciendo tantos esfuerzos en todas las partes del mundo y hemos dejado un poco por detrás la visión en este hemisferio, y  sobre todo, en esta relación con México, que esta es nuestra frontera y nos preocupa mucho más lo que pasa en ambos lados de este río o de esta frontera, que lo que pasa en una frontera entre Siria e Iraq o Turquía. 

Es el momento de reenfocarnos sobre esta relación que es tan importante para ambos países.  El presidente esto lo cree de todo corazón.

Yo estoy seguro de que siguiendo el ejemplo que nos dan en CaliBaja, nos integraremos mejor y encontraremos mecanismos más innovadores para el bienestar de los mexicanos y de los estadounidenses.  Les agradezco su hospitalidad y estoy ansioso por conocer más de esta increíble región, de su gente, y, sobre todo, lo que han logrado juntos.

Como yo lo he dicho muchas veces, las soluciones a los retos de la frontera no se van a encontrar en Washington o la en Ciudad de México, se van a encontrar aquí, en la zona fronteriza.  Ustedes que viven esta relación binacional todos los días son parte de este tejido social, de esta región tan especial.  Yo espero aprender de ustedes y es para mí un gran honor encontrarme aquí en su bella ciudad esta tarde. 

¡Muchísimas gracias a todos!