Palabras del Embajador Landau durante el lanzamiento del Programa de Internacionalización Curricular (PIC)

Muchísimas gracias por esa amable introducción. Saludo con gusto a nuestros socios y amigos, al rector Luis Alberto Fierro, a quien tuve el gusto de conocer durante mi reciente viaje a Chihuahua; a Arturo Cherbowski, del Banco Santander; y a Robert Balkin, de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY).

Es un placer y un honor para mí participar en el lanzamiento del Programa de Internacionalización Curricular (PIC), que es una iniciativa de colaboración académica que servirá para que, tanto profesores como estudiantes de México y Estados Unidos, interactúen virtualmente durante sus clases y cuenten con una experiencia de educación binacional, en un entorno colaborativo que promueva el mutuo entendimiento.

El PIC es el resultado de una fructífera vinculación con la Asociación Mexicana para la Educación Internacional (AMPEI), el Banco Santander y SUNY, que ha madurado con el paso de muchos años, en los que hemos sumado esfuerzos y recursos en beneficio de las comunidades académicas en ambos lados de la frontera. Es un testimonio más del alcance que tienen las alianzas público-privadas y demuestra que, cuando los mexicanos y estadunidenses trabajamos conjuntamente, somos más fuertes y podemos llegar más lejos.

Me entusiasma ver que las semillas que el Banco Santander y la Embajada sembramos en México, al patrocinar los primeros cursos del Collaborative Online International Learning (COIL), hoy rinden frutos con esta iniciativa, ya que contará con el apoyo de los profesores que se capacitaron en el uso de esta metodología y que, ahora, serán los instructores y mentores que acompañarán a otros colegas que se suman a este proyecto.

Le agradecemos a SUNY por el desarrollo de la metodología COIL, que ha sido fundamental para promover la educación internacional y, que ha tenido tal éxito,

que ha sido replicada por instituciones de educación superior en México, América Latina y otras regiones.

Quiero subrayar que esta iniciativa, pionera en su momento, surgió con una visión innovadora para acercar a las comunidades académicas de ambos países y, ahora, ante esta nueva normalidad, nos permite adaptarnos más rápidamente. ¿Quién hubiera pensado que estaríamos en una pandemia mundial? Pero realmente me parece el momento absolutamente perfecto para lanzar este proyecto.

Igualmente, es un reflejo de la forma en la que se ha profundizado la relación entre nuestros países y los múltiples actores que intervienen en ella. Los gobiernos van y vienen, pero los lazos personales que se generan gracias a programas como éste, nos permiten promover el mutuo entendimiento, la empatía y profundizar nuestra integración. Yo tendré el cargo formal, pero ustedes son los verdaderos embajadores que unen a nuestras sociedades.

Aprovecho para agradecer al Banco Santander por la generosidad que ha mostrado al apoyar iniciativas educativas del Departamento de Estado y de la Embajada, como La Fuerza de 100 mil en las Américas.

Reconozco la labor de Arturo y de su equipo para fortalecer la colaboración entre instituciones de educación superior mexicanas y estadunidenses. Han sido un pilar importante en los trabajos del Foro Binacional sobre Educación Superior Innovación e Investigación (FOBESII) y en otras iniciativas que han beneficiado a miles de estudiantes, quienes no habrían podido vivir una experiencia en el extranjero.

Las relaciones entre nuestros países han madurado enormemente en los últimos 30 o 40 años, y la cooperación educativa ha jugado un papel importante en este camino. Precisamente, la AMPEI surgió como una iniciativa que orgullosamente impulsó la Embajada de Estados Unidos hace casi tres décadas, reconociendo la importancia de contar con una institución enfocada en promover la educación internacional.

Creo de todo corazón que la educación binacional abre muchas puertas porque mi propia formación bilingüe y binacional en Asunción, del Paraguay, es uno de los mayores regalos de mi vida. Yo no estaría aquí como embajador si no fuera por esa educación. Por lo que espero que muchísimos estudiantes puedan aprovechar esta iniciativa. A lo mejor serán los embajadores del futuro entre nuestros países.

Ese espíritu binacional lo puede constatar nuevamente hace unas semanas, durante mi visita a la ciudad de Chihuahua. En el estado grande, como le dicen allá, pude ver cómo ese carácter binacional le brinda enormes fortalezas a la población que vive en nuestra frontera común, más aún, dentro del contexto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Por ello, me da gusto que la Universidad Autónoma de Chihuahua sea la sede actual de la AMPEI. Les felicito y les agradezco por su apoyo a la Asociación y a esta iniciativa, así como por su compromiso para unir a nuestros pueblos a través de la educación.

Estoy convencido de que la resiliencia es una característica fundamental de las personas y de las sociedades exitosas. Si algo hemos podido comprobar en estos últimos meses, es que nuestra relación bilateral es sólida y resiliente, por lo que podemos ser optimistas de nuestro futuro compartido, a pesar de lo desafiante que resulta el panorama actual.

Nuestros países han sabido superar otras crisis en el pasado y, con mayor razón, lo harán ahora que nuestras naciones están tan integradas y hemos visto que la mejor forma de salir adelante, es haciéndolo juntos, como buenos vecinos, socios y amigos.

Les agradezco nuevamente a nuestras contrapartes por su compromiso con la cooperación educativa entre México y Estados Unidos porque, al invertir en la educación binacional de nuestros futuros líderes, sentamos las bases para sociedades más prósperas, más competitivas y con mayores oportunidades.

¡Muchas gracias!