Palabras del Embajador Christopher Landau: “Una plática diplomática sobre el T-MEC”, organizada por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas

Christopher Landau, Embajador de Estados Unidos en México: Muy buenos días a todos, es un gran honor y placer para mí participar en esta plática sobre el T-MEC, organizada por el IMEF, junto con mi colega y amigo, el embajador de Canadá, Graeme C. Clark.

Le agradezco por su invitación al presidente del IMEF, el maestro Ángel García, y al presidente del IMEF de la CDMX, el contador Carlos de la Fuente, y, por su puesto, saludo con gusto al moderador, mi amigo Larry Rubin.

Me da mucho gusto participar en este encuentro, porque creo que el sector privado juega un papel fundamental en la generación de crecimiento económico y bienestar social, como en el caso del IMEF, que en sus asociados tienen puestos clave en los distintos sectores productivos del país.

La relación entre México y Estados Unidos, y vamos a hablar de esta relación bilateral por un momento, es una de las más dinámicas y complejas a nivel mundial. Lo que pasa en México repercute directamente en la vida de mis connacionales y viceversa.

El comercio ha sido un punto de unión entre nuestros países que nos ha permitido ampliar y profundizar nuestros lazos, no solo en temas económicos, sino en cada rubro de nuestras sociedades.

Nuestros vínculos son tan estrechos, que, al hablar de la relación con México, no solo se trata de un tema internacional, sino para ambos se vuelve parte de nuestros temas nacionales o domésticos. Por eso, queremos a un vecino próspero y seguro, queremos que a México le vaya bien.

Creo de todo corazón que el comercio fomenta la prosperidad, el desarrollo y afianza los lazos entre los países. Ha sido un factor esencial para que nuestros países pasaran de ser dos vecinos distantes a dos socios estratégicos y amigos.

El comercio bilateral entre México y Estados Unidos es cada vez más dinámico e intenso, tanto así que, desde el año 1994, nuestro comercio bilateral de bienes creció más de 500 por ciento y México fue nuestro principal socio en bienes el año pasado.

Los últimos meses, obviamente con la pandemia, nos han reafirmado lo tan integradas que están nuestras economías, la resiliencia de nuestra relación, y cómo, gracias a la cooperación binacional hemos enfrentado juntos esta crisis, protegiendo la salud, así como las cadenas de valor y suministro que hemos construido en las últimas tres décadas.

Es posible cuidar la salud y reactivar nuestras economías, como lo he podido constatar en las plantas de General Motors, por ejemplo, en Toluca y Silao. Yo he estado estos últimos meses, si me siguen en Twitter lo habrán visto, viajando por todo el país, porque me parece muy importante destacar que las empresas han encontrado maneras de proteger a sus trabajadores, pero también de reanudar sus actividades, que me parece muy importante.

Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reconocer que francamente el destrozo económico que hemos visto este año pone en peligro la salud tanto como el virus, o aún peor. He podido constatar que, sobre todo las empresas internacionales, han podido tomar experiencias de otras partes del mundo y mejorarlas incluso para reducir al máximo los riesgos y fomentar la actividad económica.

Hablando un poco el T-MEC, yo creo que con este tratado nuestros tres países de Norteamérica dimos un mensaje muy claro al mundo: que México, Estados Unidos y Canadá estamos en el mismo equipo y que reafirmamos nuestro compromiso regional.  

Nuestros países renovaron su espíritu de cooperación con el T-MEC, que realmente fue respaldado por los congresos de los tres países de una manera casi unánime. En Estados Unidos, yo creo que en ambas cámaras de nuestra legislatura recibió la aprobación de más o menos el 90 por ciento de los parlamentarios.  

Hay muy pocas cosas estos días que reciben el 90 por ciento de aprobación, y eso realmente ha sido un cambio bastante dramático desde el TLCAN, hace ya poco más de 25 años, donde apenitas logró la aprobación.

Yo creo que hemos visto en nuestros países los beneficios de este comercio y en todas las regiones del país, en todos los estados. Creo que francamente sí hay una lección es que no podemos olvidarnos, ahora que se aprobó el tratado, de continuamente resaltar los beneficios del tratado.

Porque sí hay alguna gente que ha sido impactada negativamente, ellos están muy conscientes de eso, pero a veces los beneficios se dispersan de una manera mucho menos visible a la gente de ambos países y creo que esos beneficios sí los hay. Es impresionante cómo ha crecido el comercio regional en Norteamérica.

El T-MEC no solo moderniza el TLCAN, sino lleva nuestra relación comercial al siglo XXI y nos da elementos para podernos integrar sólidamente como la región más interconectada y competitiva del mundo.

El T-MEC protege la creatividad y la innovación, al abordar el tema de la propiedad intelectual; promueve los derechos laborales y mejora las condiciones laborales para los trabajadores; incluye la protección al medioambiente y permite importantes avances para el crecimiento de los servicios financieros.

Entre otros aspectos positivos del T-MEC, es que toma en cuenta a las industrias creativas y digitales que apenas estaban comenzado en el 94, pero ahora son esenciales para las economías en el siglo XXI, fortalece el comercio digital y les abre mayores oportunidades a las pequeñas y medianas empresas, que juegan un papel importante en nuestras cadenas de suministro y en la generación de empleos.

A pesar del gran potencial que promete el T-MEC, el acuerdo es una plataforma sobre la que a nosotros nos toca construir para poder aprovechar todos sus beneficios.  

Se abre una ventana de oportunidad que no estará abierta para siempre. La pandemia dejó en claro la necesidad de acortar las cadenas de suministro y de protegerlas, acentuó la importancia de estar cerca de casa y resaltó sus beneficios.  Este escenario nos brinda un momento dorado para atraer nuevas inversiones a América del Norte y que, las que se habían ido a otras regiones, regresen.

A medida que el COVID-19 continúa generando incertidumbre en los mercados globales, con el T-MEC contamos con un marco que garantiza un comercio ininterrumpido y confiable a América del Norte.

En conclusión, tenemos un futuro compartido, pero más importante aún, creo que el futuro de México y Estados Unidos están entrelazados, así como con Canadá también. Pero de manera más directa para mí, siempre digo, no puede haber prosperidad en mi país si no la hay aquí, ni tampoco puede haber seguridad en mi país cuando no la hay aquí.

El COVID-19 marcó un punto de inflexión en nuestras vidas, sin embargo, estoy convencido de que de los desafíos surgen las oportunidades. Si nuestros tres países fueron capaces de negociar y lograr la entrada en vigor del T-MEC es porque sabemos que representa una gran oportunidad y que será fundamental para nuestra recuperación económica.

Les agradezco nuevamente la invitación y me gustaría escuchar su opinión sobre cómo podemos seguir construyendo sobre las bases del T-MEC desde la perspectiva del IMEF.  Muchas gracias. 

Moderador: Embajador Landau, usted dijo algo muy cierto, que la pandemia ha sido desastrosa; pero de igual forma, hay que cuidar la economía y es totalmente cierto. ¿Cómo siente usted esta colaboración tanto en temas de regulación sanitaria como, de igual forma, en temas económicos que se vienen dando post pandemia, digamos, post estos últimos meses que han sucedido, cómo lo ve usted hacia adelante en los próximos meses.

Embajador Cristopher Landau: Es una situación muy complicada, como lo acaba de decir el embajador Clark.

En muchos países del mundo se está viendo un rebrote, yo creo que en Europa la situación está muy complicada en este momento. En Estados Unidos siempre vemos en algunos estados, de repente hay brotes o rebrotes, hay que estar muy consciente de eso, porque si no tenemos algún control sobre la situación de salud, va a ser muy difícil tener un buen crecimiento económico, porque la gente no va querer salir, la gente no va querer consumir, sobre todo, en ciertos sectores, por supuesto, el turismo, la gastronomía, esas industrias han sido impactadas de una manera terrible.

Pero yo creo que también hemos aprendido muchas cosas a través de estos seis meses; si se acuerdan, al comienzo, realmente no sabíamos de qué se trataba la pandemia, no sabíamos si se podía salir.

Nunca hay un cero por ciento de riesgo en la vida, me parece a mí. Cada uno de nosotros tenemos nuestros niveles de riesgo, que consideramos aceptables y, como yo dije, yo he estado viajando estos últimos meses, me he estado cuidando, obviamente, y he podido constatar que en las fábricas, los empresarios están muy interesados en dar un lugar de empleo saludable a sus trabajadores.

Así que, francamente, de lo que yo he visto, en muchos casos, yo creo que la gente está aún más protegida trabajando que no, porque a veces, no sé si la gente realmente se quede en su casa, si no están trabajando, a veces salen o se encuentran con otras personas. Mientras que en las fábricas, a veces es algo ridículo, me veo como un extraterrestre cuando me pongo todo el equipamiento de protección y la mascarilla, y la doble mascarilla, y la triple mascarilla, es algo como una película de ciencia ficción; pero si eso ayuda a contener los brotes, es muy importante.

Pero yo coincido cien por ciento con el embajador Clark, que este año obviamente vamos a ver una caída bastante dramática de la economía aquí en México y en muchos países. Y me parece que eso debe ser un tema de mucho interés: cómo podemos recuperar, cómo podemos incentivar la recuperación económica. Así que, a mí me gustaría saber lo que piensan aquí los integrantes del IMEF porque es el gran desafío de nuestros tiempos.

Gracias.

Moderador: Totalmente de acuerdo.

Y hablando de cooperación, embajador Landau, hace pocas horas se anunció un convenio importante del Gobierno de México con empresas farmacéuticas norteamericanas. De igual forma, sé que empresas farmacéuticas canadienses, como Apotex y otras, han estado trabajando fuertemente para proveer al mundo, no nada más a sus respectivos países de vacunas.

Nos pudiera comentar embajador Landau, ¿usted está viendo que gracias al T-MEC se abren también nuevos aspectos de colaboración entre México y Canadá? Gracias a todo este trabajo que ya se viene haciendo en aras comerciales. ¿Cómo lo siente usted?

Embajador Cristopher Landau: Bueno. Sí, la colaboración en materia de la vacuna es sumamente importante, porque imagínense si hay una vacuna en un lado de nuestra frontera común y no en la otra, todo el desastre que habría en la frontera. La gente tratando de ir al otro lado para recibir una vacuna.

Creo que es muy importante que, cuando se desarrolle una vacuna que es confiable, que se comparte, porque como somos países vecinos—y nosotros somos vecinos de ambos de ustedes obviamente. Un país nunca puede contener un brote si el país vecino no lo está controlando; es un punto muy obvio, pero cabe destacarlo.

Sí hemos estado en conversaciones, no sé si se pudiera decir que realmente tiene que ver con el T-MEC necesariamente; pero sí, yo creo que tienen que ver con las muy estrechas relaciones comerciales que tenemos ahora, en comparación con 30 años atrás.

Y creo que, por ejemplo, estamos tratando de ver qué maquinaria tienen aquí en México, qué facilidades tienen para fabricar, o la vacuna misma, o por lo menos las ampolletas, o toda la parte que va para apoyar a la vacuna y que se va necesitar para distribuir la vacuna a nivel nacional o internacional.

Así que, estamos en esas conversaciones ahorita porque yo creo que será muy difícil volver a lo normal antes de que tengamos una vacuna eficaz.

Esperemos que eso sea ya muy pronto, pero quién sabe. Hemos estado equivocados mucho. Cuando comenzamos a cerrar en marzo, yo me acuerdo que pensaba que sería cuestión de dos o tres semanas; jamás me imaginaba que, bueno ya estamos aquí para Día de Muertos casi, después ya viene la Navidad, no sé cuándo vendrá una vacuna.

Y por eso justamente es que yo estoy diciendo, tenemos que salir, tenemos que usar las mascarillas y seguir todas las normas sanitarias, pero no puede ser que nos quedemos por un tiempo indefinido confinados en nuestras casas.

Moderador: Muy cierto. Muchas gracias, embajador. Como última pregunta, embajador Landau, nos la hace Juan Espinosa. Pregunta, en el tenor de inversión extranjera, obviamente gracias al motor del T-MEC en el sureste. Nos puede platicar un poco, usted que ha viajado por toda la República obviamente y ha visitado el sureste y ha constatado la pobreza que se vive en muchos de los estados del sureste, la inversión del T-MEC. ¿Cómo debe impactar a esta zona de la República Mexicana?

Embajador Cristopher Landau: Bueno, es muy importante que haya más desarrollo en esa región. Nosotros compartimos ese deseo del gobierno mexicano y, de hecho, muchas de nuestras empresas están muy interesadas en invertir en esa parte del país, pero también es absolutamente imprescindible que el Gobierno de México cree un ambiente de confianza para esos inversionistas.

No siempre ha sido fácil para los empresarios que están interesados en invertir en esa región o en otras regiones de México hacer esas inversiones, y espero que este nuevo tratado nos ayude a crear un marco de certidumbre y estamos en conversaciones continuas con el Gobierno de México para ver cómo podemos impulsar estas inversiones.

Pero, como digo, el Gobierno de México también tiene que tener interés realmente en atraer esas inversiones y a facilitarlas. Las inversiones van donde están bienvenidas. Nos toca a todos tratar de construir ese marco positivo para la inversión y para el crecimiento económico, ahora más que nunca.

Gracias.