Palabras del embajador Christopher Landau – Fondo de Innovación de la Fuerza de 100,000 en las Américas

Muchísimas gracias y qué placer para mí estar aquí el día de hoy con ustedes. Les envío un muy fuerte abrazo virtual.

Es un placer y un honor para mí presentar esta nueva convocatoria del Fondo de Innovación de la Fuerza de 100 mil en las Américas porque es un testimonio de que, a pesar del desafiante contexto actual que vivimos, la cooperación México-Estados Unidos en materia educativa sigue siendo una prioridad para ambas naciones.

Saludo con gusto especial a mis grandes amigos Peggy y Roberto Jenkins, a quienes les agradezco por su generosidad y compromiso para hacer más sólidos los lazos entre nuestros países, en esta ocasión, a través de su apoyo para una segunda convocatoria auspiciada por la Fundación Mary Street Jenkins. Con acciones como estas, ustedes son los verdaderos embajadores entre nuestros pueblos porque representan la amistad y la cooperación entre nuestras naciones a un nivel muy personal, pues la familia Jenkins es una familia estadounidense, mexicana desde hace mucho, un enorme y gran ejemplo de la hermandad de nuestros países.

Como estadunidense, me llena de orgullo ver que continúa el legado filantrópico y la responsabilidad social de William Oscar Jenkins de Tennessee, quien logró hacer un patrimonio en México y, a la par, tuvo un sentido de gratitud con este gran país por las oportunidades que le brindó. Es un ejemplo que demuestra las contribuciones de la comunidad estadunidense a México, para promover el desarrollo, el bienestar y la prosperidad de este país.

De igual forma, quisiera agradecer a la Fundación Coca-Cola México y a Sempra Energy por unirse a esta convocatoria y apoyar las alianzas de educación superior y los programas de formación académica para estudiantes de México y Estados Unidos.

El Fondo de Innovación de La Fuerza de 100 mil en las Américas, es la iniciativa líder en la diplomacia pública del Departamento de Estado en el continente porque busca promover el poder de la educación para transformar sociedades, brindar oportunidades y estimular la prosperidad económica.

Gracias a las aportaciones de nuestros tres socios, esta nueva convocatoria otorgará 11 subvenciones de 25 mil dólares cada una, para apoyar proyectos entre instituciones de educación superior en México y Estados Unidos, y crear nuevos programas de capacitación académica en el año 2021.

Estos proyectos se enfocarán, ente otros temas en: salud pública; educación a distancia; agricultura sostenible; bioquímica; agua, saneamiento e higiene; así como en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Los campos en los que trabajarán conjuntamente, cobran mayor importancia dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) porque este nuevo acuerdo contempla temas como: la creatividad y la innovación; los servicios financieros; el medio ambiente; el comercio digital; así como las industrias creativas y digitales, que son esenciales para las economías en el siglo XXI.

Los equipos ganadores, crearán nuevos programas de capacitación académica para que los estudiantes trabajen en equipo, resuelvan problemas del mundo real, se preparen para la vida laboral, y adquieran habilidades técnicas lingüísticas e interculturales. Aprovecho para agradecer a Partners of the Americas por su colaboración y coordinación para que estas asociaciones rindan más frutos.

Estoy convencido de la importancia que tienen los intercambios académicos y las oportunidades que surgen con una educación multicultural porque esa experiencia es una parte crucial de mi vida. Yo nací en España, aprendí español en Paraguay, y viví en Chile y Venezuela, por lo que, sin esa formación y el conocimiento sobre América Latina, yo no sería hoy embajador, que es el honor más grande de mi vida.

Hasta el pasado mes de abril y después de 27 convocatorias en cinco años, el Fondo de Innovación ha otorgado 232 becas, para igual número de asociaciones, a 477 instituciones de educación superior que trabajan en equipos en 25 países del continente y en 49 estados en Estados Unidos.

Con enorme gusto les comparto que México es el líder en esta iniciativa hemisférica ya que de cada 100 subvenciones, alrededor de 40 de ellas, las han obtenido asociaciones en las que participan instituciones de educación superior mexicanas con contrapartes estadunidenses. Hasta la fecha, 19 entidades mexicanas y 24 estados en mi país se han beneficiado con 95 asociaciones del Fondo de Innovación, que contribuyen al desarrollo de los estudiantes en ambos lados de la frontera.

Todo esto ha sido posible gracias a la generosidad de nuestros socios del sector privado, quienes demuestran su responsabilidad corporativa y también reafirman su compromiso para estrechar los lazos entre Estados Unidos y los otros países del continente americano también. Les agradezco, entre otros, a la Fundación Televisa, Gruma, Banorte, ExxonMobil, Santander, Metlife y, naturalmente, a las Fundaciones Jenkins, Coca-Cola México y Sempra Energy.

A través de su apoyo, es posible ver que las asociaciones público-privadas se vuelven motores de cambio social, un punto de unión entre nuestros países y herramientas para la cooperación.

Creo de todo corazón que la verdadera fortaleza de nuestra relación bilateral radica en las relaciones personales, en ese tejido social que se ha formado por décadas entre nuestros pueblos, y que genera lazos humanos sólidos y duraderos.

Un ejemplo de ello, es la colaboración entre la Universidad de las Américas-Puebla – institución que participa continuamente en iniciativas de la embajada – y la Universidad de Alabama, en la que estudiantes y académicos de ambas instituciones analizan los retos de las comunidades agrícolas rurales.

El Fondo de Innovación, nos permite profundizar y ampliar la integración entre México y Estados Unidos porque, además de los beneficios académicos y formativos que genera, promueve el entendimiento entre nuestros pueblos, a través de la cooperación educativa y del intercambio de experiencias.

Las relaciones entre nuestros países las llevamos los gobiernos de manera formal, pero también contribuyen un gran número de actores. Por ello, otra de las virtudes del Fondo de Innovación, es que genera colaboraciones exitosas entre el Departamento de Estado, las embajadas de los Estados Unidos, las ONGs, el sector privado, las fundaciones, los gobiernos locales y las redes educativas en la región.

Quiero agradecer a las instituciones de educación superior de ambos países porque sin su participación activa, sería imposible llevar a cabo estas asociaciones. Los invito a que aprovechen las nuevas oportunidades de financiamiento que se abren mediante esta convocatoria para seguir tendiendo puentes entre nuestras naciones.

Les agradezco nuevamente a nuestros socios por su generosidad y compromiso porque seguramente de estas asociaciones surgirán proyectos que nos permitirán resolver nuestros desafíos compartidos y convertir a sus participantes en nuevos actores de cambio en sus comunidades.

Son este tipo de iniciativas las que nos permiten ser optimistas sobre el futuro de la relación bilateral, porque al invertir en programas de cooperación educativa contribuimos en la formación de recursos humanos y en la prosperidad de México y de Estados Unidos.

¡Muchísimas gracias!