Palabras del Embajador Christopher Landau – Firma del Memorándum de Entendimiento IMPI-USPTO

Muy buenas tardes a todos y a todas. Es un enorme honor para mí estar en este evento.

Agradezco al Gobierno de México, particularmente, a la secretaria de Economía, mi amiga Graciela Márquez, y al director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, el Licenciado Juan Lozano Tovar.

Es por su labor y la de muchos otros aquí presentes que estemos aquí hoy. Así como el trabajo conjunto promovido por el secretario de Comercio de los Estados Unidos Wilbur Ross y el director de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas Andrei Iancu.

Gracias a la protección de la Propiedad Intelectual, tenemos internet, celular, y como supimos antes, la televisión a color. Aquí ya han explicado que ha sido un mexicano quien ha contribuido a la invención de la TV a color, dado este país tan lleno de colores y todo lo demás. Así que nos trajo color a nuestras vidas en Estados Unidos y en todo el mundo.

Hemos sido capaces de llegar a la Luna, salvar miles de vidas con medicinas que hace décadas eran impensables o generar energías limpias y sustentables.

También vemos el resultado de la labor creativa a través de la música que traspasa fronteras o de películas que surgieron del ingenio conjunto de mexicanos y estadounidenses, como “La Forma del Agua” de Guillermo del Toro o “Roma” de Alfonso Cuarón.

El acuerdo que hoy se firma, demuestra la cooperación y el trabajo conjunto entre nuestros países para enfrentar desafíos comunes, que se traduce en mecanismos que les permitan al IMPI y a la USPTO proteger la Propiedad Intelectual y hacer más eficiente su labor.

En ambos países estamos convencidos de la importancia que tiene la colaboración permanente y al más alto nivel para encontrar soluciones nuevas y resilientes.

No cabe duda que el vínculo internacional que tiene más impacto en las vidas cotidianas de mis connacionales es la relación con México, nuestro vecino, principal socio comercial, y amigo.

Por lo que, junto con este acuerdo que hoy firmamos, el primero de su clase para la Oficina de Patentes y Marcas Registradas, agilizará los procesos, fomentará el diálogo y la cooperación.

Con el T-MEC en el horizonte, nuestra relación se consolidará todavía más y rendirá más frutos. Se moderniza el capítulo sobre Propiedad Intelectual y brinda protecciones más sólidas e integrales, en comparación con cualquier otro acuerdo comercial antes firmado por nosotros.

Cuando colaboramos en la protección de la Propiedad Intelectual nuestras economías crecen con mayor fuerza, generamos más confianza y un terreno todavía más fértil para la innovación, los emprendedores y el comercio.

Al hacerlo, cuidamos la labor de quienes se esfuerzan para materializar lo que tal vez parecía lejano; garantizamos que la creatividad se premie y se respete; para que el ingenio y el talento de sus creadores nos siga sorprendiendo.

Y como abogado constitucionalista, es importante para mí destacar que nuestra Constitución, que data de 1789, le otorga al Poder Legislativo Federal solamente ciertos poderes específicos y, uno de ellos, es el de legislar sobre la Propiedad Intelectual. Es parte de la visión de nuestros Padres Fundadores del siglo XVIII. Me da muchísima alegría que hoy día esa visión siga vigente aquí.

Nuevamente felicidades por este logro que beneficiará a nuestros países y que demuestra que juntos siempre logramos más.

¡Muchísimas gracias!