Palabras del Emb. Landau: Encuentro Universitario del Observatorio de la Relación Binacional México-Estados Unidos 

Palabras del embajador Christopher Landau 

Conferencia de clausura del Primer Encuentro Universitario del Observatorio de la Relación Binacional México-Estados Unidos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, con el acervo histórico diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Casa de la Universidad de California en México 

Viernes 16 de octubre de 2020 

Mariana Aparicio (MA), moderadora: Muy buenas tardes a todas y todos ustedes. Muchas gracias por estar con nosotros en la clausura del embajador Christopher Landau, representante de Estados Unidos en México.  

Esta conferencia se realiza en el primer encuentro universitario el balance binacional antes tiempos de cambio entre crisis y elecciones. Un encuentro organizado por el Observatorio de la Relación Binacional México-Estados Unidos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, con el acervo histórico diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores de nuestro país y la Casa de la Universidad de California en México. 

Pues sean todos más que bienvenidos. Estos dos días han sido increíbles. Hemos escuchado a jóvenes, analizando distintos temas de la relación binacional.   

Para dar nuestro mensaje de bienvenida al Excelentísimo embajador Landau, le doy la palabra a la directora interina de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la Doctora García Calderón. Por favor Doctora. 

Carola García Calderón, doctora interina de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales: Muy buenas tardes a todas y a todos, me es muy grato darle la bienvenida al excelentísimo embajador Christopher Landau, representante de los Estados Unidos de Norteamérica en México. Asimismo, saluda a las colegas Laura Moreno Rodríguez, directora del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores. 

Por ahí se incorporará en unos momentos el Doctor Allert Brown-Gort, director de la Casa de la Universidad de California en México, y también a la Doctora Marian Aparicio, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y coordinadora del Observatorio y de este evento que hoy concluye. 

Excelentísimo Embajador Landau como directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de nuestra máxima casa de estudios, es un privilegio poder recibirlo en calidad de conferencista magistral. Pero también en términos de que va a entablar, esperemos, una charla muy directa con todos los estudiantes interesados en este primer encuentro universitario del Observatorio de la Relación Binacional Estados Unidos, México. 

Los dos días de este encuentro han sido fructíferos en el debate, el análisis de ideas entre los jóvenes universitarios, en esta relación que es muy importante analizar entre nuestros dos países: la relación México, Estados Unidos. Sin lugar a duda, tenemos que comprendernos como naciones, como países vecinos. Tanto en los fundamentos de la política e interna como en la política internacional.  

Resulta prioritario para nuestro país y me parece muy grato que las nuevas generaciones estén dedicando su talento, sus esfuerzos a analizar y a desarrollar ideas propuestas sobre temas tan relevantes como los que se han tocado en este primer encuentro binacional. 

Me resulta muy importante la iniciativa de la doctora Aparicio y del Observatorio, de encontrar espacios como éste que sirvan para continuar compartiendo hallazgos, perspectivas. Y bueno, yo les invito a continuar por este camino.   

El Observatorio lo comentábamos ayer en la inauguración, tiene ya tres años trabajando y es un observatorio que se compone por profesores y fundamentalmente con la participación de nuestros estudiantes, que están muy atentos a esta situación. Por lo mismo, le será muy gratificante, y yo creo que muy útil, esta conversación que van a sostener el día de hoy con el embajador Landau. 

Muchas gracias a todas y a todos por su presencia y muchas felicidades por este primer encuentro. Gracias. 

MA: Muchísimas gracias por sus palabras, doctora García Calderón, por el apoyo de la Facultad y este mensaje de cierre. Doy la palabra a la Doctora Laura Beatriz Moreno Rodríguez, directora del acervo histórico diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores. 

Laura Beatriz Moreno Rodríguez, directora del acervo histórico diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores: pues buenas tarde a todos, en especial, al embajador Christopher Landau por acompañarnos en este evento y, evidentemente, a todos los que nos acompañan y siguen en la transmisión, que están sumamente interesados en ver cómo cierra este encuentro que, como ya lo dijo la directora Carola, ha sido bastante fructífero.     

Pues a mí nada más me quedaría como reiterar y felicitar a Mariana Aparicio por esta iniciativa, por toda la gente que participó en este encuentro, tanto en la organización como en la participación de estos jóvenes que hoy día inician en este proceso de seguir su profesión en temas de relaciones binacionales. 

Y bueno, me gustaría simplemente destacar que bueno, efectivamente la dirección del acervo histórico diplomático de la Cancillería mexicana reitera su compromiso en impulsar estas iniciativas, sobre todo, que contribuye al conocimiento de la política exterior, tanto de México y su relación con otros países. Eso sería, por mi parte, todo. Muchas gracias, Mariana. 

MA: Hay muchísimas preguntas y los estudiantes están ávidos de saber de usted y del mensaje que tiene que darles a los estudiantes. Voy a omitir ahora su semblanza, porque todos lo conocemos, todos lo seguimos en Facebook y la relación con Estados Unidos es absolutamente fundamental. Adelante, embajador Landau. 

Christopher Landau (CL), embajador de Estados Unidos en México: Muchísimas gracias. Muy buenas tardes a todos y todas. Les saludo con muchísimo gusto a los Doctores Carola García Calderón, Laura Moreno, Allert Brown-Gort y Mariana Aparicio. Es un enorme placer y honor para mí a participar en la clausura del primer encuentro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la máxima casa de Estudios de México, la UNAM.  

Me da un poco miedo de que este evento se llama “Entre crisis y elecciones”, porque es un poco dramático y espero que las elecciones no sean en sí una crisis a nueva, de tantas cosas que han pasado en este año.  

Así que bueno, si ya estás escogiendo las preguntas, por favor escoja las más fáciles, es un viernes, ya por la tarde. He tenido una semana muy larga. Y si se están preguntando por qué llevo una guayabera, es porque me encuentro hoy por primera vez en el gran estado de Campeche. 

Así que tuve visitas y reuniones de trabajo ayer y hoy, y realmente es una de las cosas que más me gusta de mi trabajo, poder recorrer este gran país, conocer su diversidad geográfica, cultural y su gente. Y pues me dirijo a ustedes desde una ex hacienda en las afueras de Campeche y que de hecho es una ciudad muy, muy bonita. 

Les quiero felicitarla, en primer lugar, por su iniciativa de crear un Observatorio Binacional que promueva y fomente un mejor entendimiento de los Estados Unidos en México y por organizar este primer encuentro porque la mejor forma de unir a nuestros países es comprendiéndonos mejor para identificar nuestras coincidencias, objetivos comunes y trabajar conjuntamente.  

Ojalá pudiera estar presencialmente con ustedes. Obviamente no es posible en estos momentos, pero como se lo he dicho al rector de la Universidad, espero pues que me inviten a verles presencialmente cuando se pueda.  

Me pusieron en modo silencio ¿está bien¿ A lo mejor alguien no me escucha. Ok. De repente salió, esta silenciado, así que a lo mejor yo pensé que dije algo muy ofensivo o algo así, gracias. Ok. Pues espero poder verles presencialmente y saludarles porque me parece que ustedes los universitarios son el futuro de la relación entre nuestros países. 

Uno de ustedes muy bien podría ser embajador o embajadora de México en Estados Unidos algún día, y también, aunque no tengan el título oficial de embajador, hay muchas formas de ser embajador. Yo cuando me encuentro con académicos o empresarios, o con mucha gente de la sociedad civil, yo les digo ustedes realmente también son embajadores. 

Un embajador, una embajadora somos muchos, porque los lazos entre nuestros países son muy, muy, muy amplios y cubren muchas materias. Y pues yo creo de todo corazón que nuestros países tienen una historia compartida y un futuro compartido, no sólo por nuestra vecindad, que requiere que tengamos relaciones muy importantes y estrechas, sino porque hemos decidido como países democráticos unirnos como socios y amigos. Y yo entiendo muy bien que hemos tenido algunos momentos buenos en la historia, algunos momentos malos, y hay que hay que entender la historia, hay que reconocerla. 

Y a mí me gusta mucho la historia, la cultura, pero también siempre tenemos que mirar hacia el futuro. Yo creo para el bien de ambos países, nos urge, pues, fortalecer nuestra relación, porque yo creo de todo corazón que es la relación diplomática más importante del mundo para ambos países.  

No es solamente una relación típica a nivel internacional como la que tenemos con países como Japón, Francia o Alemania, porque es una relación que afecta directamente, de una forma muy, muy directa el bienestar doméstico de cada país.  

Ejemplos obvios son la seguridad, la economía, la migración. Hay muchos temas que en la relación en el binacional entre México y Estados Unidos, que realmente son temas, no sólo internacionales pero también domésticos de ambos países. Y, por eso, yo siempre digo que ninguno de nuestros países puede ser próspero y seguro si, y por eso es tan importante siempre trabajar en esta relación, que es muy compleja. No es un trabajo fácil para nada, pero se lo debemos pues a nuestros pueblos. 

Cuando yo tenía la edad de muchos de ustedes y era estudiante en la universidad, el libro que mejor describía la relación bilateral, eso era a comienzos de los años 80, era “Vecinos distantes” del entonces corresponsal de la New York Times en México. Éramos dos países que, aunque obviamente siempre hemos sido vecinos, nos dábamos la espalda y que, a pesar de estar unidos por la geografía, no reconocíamos los enormes beneficios que podrían surgir de nuestra integración.  

En los últimos 40 años, nuestras sociedades se han ido conociendo mutuamente, para dejar atrás los prejuicios o los momentos que nos distanciaron.  Aprendimos a reconocer nuestro pasado común y a ver juntos hacia el futuro de la relación. 

Nuestros vínculos se han profundizado de tal forma, que no solo nuestros gobiernos, sino como dije, son múltiples actores de la sociedad en ambos lados de la frontera, como sucede con las instituciones educativas, en este caso, la UNAM y la Universidades de Estados Unidos.  

Estoy convencido de que la fuerza de nuestra integración se basa en esos vínculos personales, en ese tejido social que nos mantiene unidos a través de los lazos que ustedes también crean y fortalecen. Así que los felicito por eso y les agradezco por su interés en la relación con Estados Unidos.  

Uno de los temas en los que nuestra relación es más fuerte y gratificante, es a través de los intercambios académicos y de la cooperación educativa.  A pesar de la crisis sanitaria, nuestra cooperación educativa con México sigue muy activa.  Un ejemplo de ello, fue la despedida virtual de los 81 becarios mexicanos que inician sus periodos académicos en universidades estadunidenses, gracias a las becas Fulbright-García Robles en donde, por cierto, la UNAM fue nuevamente la institución más representada.  

A pesar de la crisis sanitaria, nuestra cooperación educativa con México sigue activa. Un ejemplo de ello, fue la despedida virtual de los 81 becarios mexicanos que inician sus períodos académicos en universidades estadounidenses gracias a las becas Fullbright García Robles, en donde, por cierto, la UNAM fue nuevamente la institución más representada. 

Con los retos surgen las oportunidades. Hace unas semanas concluyó el diplomado que organizamos por primera vez de forma virtual sobre las relaciones México-Estados Unidos, con la Universidad de California en San Diego, y en el que participaron 100 personas de distintos estados de México.  Precisamente el Doctor Brown-Gort fue uno de los ponentes.    

En el pasado mes de agosto, participé en el inicio del curso virtual entre la UNAM y Amazon Web Services, en el que, gracias a la cooperación entre el sector privado y la academia, estudiantes de la UNAM se capacitan en las tecnologías de la información.  

Al ser una relación tan dinámica y compleja, siempre hay algún tema que resolver por lo que yo establecí tres prioridades al llegar a México como embajador el año pasado: la migración, la seguridad y las relaciones económicas.  

Garantizar una migración segura, legal y ordenada, beneficia a ambos países.  Nos permite concentrar nuestros esfuerzos en un flujo más eficiente de bienes, servicios y viajeros lícitos. Además, protege a aquellas personas que emigran, para que no sean victimizadas en el camino hacia la frontera, al cruzar la frontera o vaya en Estados Unidos. 

Agradecemos la colaboración del Gobierno de México para atender a la migración indocumentada como un desafío compartido porque conlleva a otros delitos, como el tráfico y la trata de personas.      

Y hemos visto en estos últimos años también un nuevo fenómeno migratorio, que mucha de la migración hemos visto, no es migración mexicana, es migración de personas de terceros países, ya sea de Guatemala, Honduras, El Salvador, pero también de lugares muy lejanos como Vietnam, Bangladesh, Congo, Kazajstán.  

Y, realmente yo creo que con el transporte como está ahora en el siglo XXI, ambos países tenemos que estar muy al pendiente, como especialmente como lo vemos durante una pandemia, de cuidar quien entra a nuestro país. 

Yo creo que realmente hay muchas soluciones ganar-ganar, donde la gente puede ir de una manera legal a trabajar a Estados Unidos y después volver, como lo fue el programa de los braceros, pues, en los años 40 y 50.   

Para mí es una gran prioridad a ampliar los programas para permitir el trabajo y la migración legal. Yo soy hijo de migrantes, yo mismo. Mis padres, ambos nacieron en Austria y llegaron a Estados Unidos en los años 40. Somos una nación de emigrantes, pero es muy importante, pues, tener un sistema de migración ordenado  

También quisiera hablar de la seguridad, que ha estado mucho en las noticias en estos días y como lo acaba de decir en un mensaje que subí a redes hace más o menos una hora.  Este reto del crimen organizado y del narcotráfico es absolutamente un reto compartido. Yo creo que ambos países tenemos responsabilidad por el problema y compartimos también responsabilidad por resolverlo.  

 Nosotros en Estados Unidos tenemos una demanda terrible para las drogas y yo creo que hay más que tenemos que hacer de nuestro lado de la frontera, pues para reducir esa demanda, también para controlar el flujo de dinero y armas, que al fin y al cabo, es lo que le da el poder a los narcotraficantes. 

También de ese lado de la frontera, tenemos que cooperar con las autoridades mexicanas para tratar de evitar que la impunidad y la corrupción permitan a los delincuentes establecer territorios seguros para ellos o poder operar sus negocios ilícitos de una forma muy, muy abierta en ciertos lugares del país.  

El poder de la delincuencia organizada es algo muy, muy peligroso pues para ambos países. Yo creo que históricamente nuestros países nos hemoregañado los unos a los otros, diciendo es la demanda de ustedes o no, es lo que ustedes nos mandan a nosotros. Las drogas y las armas. 

Tenemos que reconocer que es, es algo, es un problema realmente que no podemos estar todo el tiempo culpándonos los unos o los otros. Tenemos que realmente reconocer la responsabilidad compartida que tenemos y buscar formas de cooperar, porque si no cooperamos van a ganar los malos . Yo no creo que va a ser así, pero realmente es una lucha muy dura y es absolutamente imprescindible que cooperemos en esta lucha.  

También quisiera destacar que el comercio, un punto de unión entre nuestros países, sobre todo en estos últimos 30 o 40 años, que nos ha permitido ampliar y profundizar nuestros lazos  

En el año 1994, cuando entró en vigor el TLCAN, desde entonces, comercio bilateral en bienes creció más de 500 por ciento y, justamente, el año pasado fuimos los mayores socios comerciales el uno del otro.  

Quiero decir un poco de mi historia personal.  Mi padre fue embajador en tres países de América Latina pero comenzó su carrera diplomática como agregado comercial en nuestra embajada en Montevideo, Uruguay, a fines de los años 50. Él siempre me dijo que un buen embajador es un buen agregado comercial, y que las relaciones comerciales y económicas entre las naciones, son la base de la amistad y de la política, y que con ellas, ambos países se benefician.

Me da mucho gusto que hace algunos meses ha entrado en vigor el nuevo tratado entre los tres países de Norteamérica, el T-MEC. Yo creo que ese tratado hemos dado un mensaje claro al mundo, de que los tres socios y amigos de América del Norte estamos en el mismo equipo y que reafirmamos nuestra confianza regional.  

Una de las primeras hazañas del T-MEC, es que fue aprobado por una gran mayoría en los congresos de los tres países, un consenso que en su momento no logró el TLCAN.

Yo creo que en Estados Unidos fue más o menos el 90 por ciento de los congresistas a favor a 90; 90 a 10 más o menos.  El TLCAN, hace 25 años, apenitas se ratificó en Estados Unidos. Así que yo creo que, lo bueno, es que personas de todas las ideologías ya han abrazado este tratado y la idea de que seremos más fuertes unidos que en competencia. 

 Además, nuestras economías se complementan mucho y, entonces, yo veo grandes oportunidades, pero también urge a trabajar en conjunto para aprovecharlas.  El T-MEC nos crea una plataforma para el crecimiento, pero nos toca a nosotros construir sobre esa plataforma, para así realizar los beneficios. 

El T-MEC actualiza al TLCAN para llevarlo al siglo XXI, pues, a comienzo de los años 90 no se contemplaban temas que en su momento ni siquiera existían, como los avances tecnológicos.  Además, nos permitirá profundizar y ampliar nuestra relación. 

Como yo lo he dicho en muchas ocasiones, el tratado nos abre una ventana de oportunidad que no estará abierta para siempre.  La pandemia dejó en claro la necesidad de acortar las cadenas de suministro y de protegerlas. Acentuó la importancia de estar cerca de casa y resaltó sus beneficios.  Este escenario, nos brinda un momento dorado para atraer nuevas inversiones a América del Norte y que, las que se habían ido a otras regiones, regresen. La relocalización.  

 El T-MEC protege la creatividad y la innovación, al abordar el tema de la propiedad intelectual; promueve los derechos laborales y mejora condiciones laborales para los trabajadores; incluye la protección al medio ambiente; y permite importantes avances para el crecimiento de los servicios financieros.  

El nuevo acuerdo toma en cuenta a las industrias creativas y digitales, que son esenciales para las economías en el siglo XXI; fortalece el comercio digital; y les abre mayores oportunidades a las pequeñas y medianas empresas, que desempeñan un papel importante en nuestras cadenas de suministro y en la generación de empleos. 

Todos tenemos que acostumbrarnos a esta nueva normalidad que estamos viviendo ahora con la pandemia y, justamente, yo estoy aquí en Campeche, como he estado en otras partes de la República para destacar que es importante que, cada uno tenemos nuestro propio perfil de riesgo, pero yo creo que para nuestras economías es posible volver al trabajo, para ciertas personas que no pueden trabajar desde sus casas, pero también, obviamente, respetando los protocolos sanitarios. 

Yo he visitado fábricas en todos rincones del país para ver cómo están cumpliendo con esas normas y pues me ha dado mucho gusto ver que sí se ha podido hacer. A veces es un poco extraño, uno tiene que vestirse como de astronauta para entrar a una fábrica, con todo y las mascarillas y con el traje, pero bueno, si eso es necesario para proteger a la gente, así está bien.  

Pero mi gran temor es que esta crisis de salud desate una peor crisis económica y que se puedan romper esas cadenas de suministro que hemos creado a través de las últimas décadas. 

Por eso, yo lo visité de las plantas en Chihuahua, Hidalgo, Estado de México, Guanajuato y ha sido muy interesante para mí.  También he visto realmente hasta qué punto se han integrado nuestras economías, que francamente, sí se cerrara la frontera con México, nuestro país entraría en recesión en menos de una semana, me parece, porque tan entrelazados estamos.  Así que, realmente dependemos los unos de los otros. Por eso, es tan importante, pues, que establezcamos instituciones para siempre tener el diálogo abierto entre nuestros países. 

Francamente, con la pandemia vimos que el comercio ha crecido mucho más rápidamente que las instituciones necesarias para apoyarlo y que no teníamos, por ejemplo, ningún mecanismo para homologar o alinear nuestras prioridades económicas en ambos países cuando llegó la pandemia, se pararon las actividades económicas no esenciales. Pero la definición de no esencial variaba mucho en ambos lados de la frontera y eso causó muchos problemas. Más o menos, gracias a Dios, pudimos superar esa crisis, pero fueron soluciones bastante improvisadas. 

Yo tenía que estar llamando a secretarios o secretarias, a gobernadores y a nuestros cónsules también, para asegurar que no tuviera que parar en ninguna fábrica, en Estados Unidos o en México por falta de componentes del otro lado. Así que eso es algo que realmente es una prioridad para mí.  Ahora, ver cómo podemos institucionalizar algún mecanismo para alinear esas prioridades en caso de cualquier crisis. Ojalá ya se termine pronto esta crisis, pero todavía no sabemos cuándo eso será. 

Y disculpen, veo que estoy hablando demasiado. Sé que ustedes tienen muchas preguntas, solamente unas pocas palabras ya para concluir.  

Realmente, yo quería llamar a mis palabras hoy “una historia compartida y un futuro común” porque realmente creo que nos da tantos beneficios,  que para cada reto que tenemos, sí tenemos muchos y tenemos que reconocerlo, siempre yo creo que es posible encontrar una solución ganar-ganar.  Por lo menos, ese es mi gran reto como embajador, a veces pensar de una manera más innovadora y tratar de decir mira, nosotros en el pasado hemos tenido esos problemas, pero ojalá podamos ya dejar atrás a algunos de los estereotipos, y todo eso, y realmente tratar de encontrar soluciones que nos beneficien a ambos, creo que las hay, de todo corazón.

Bueno, así que aquí estamos en este momento desafiante de la historia mundial. Yo creo que es el momento más desafiante de toda mi vida. Es como supongo, como fue la Segunda Guerra Mundial, durante la vida de mi padre. Es una crisis muy, muy profunda, pero realmente creo que cada crisis tiene sus oportunidades y, por eso, yo estoy tratando de enfocarme en lo positivo, de buscar las oportunidades que van a surgir de esta crisis y de ver si podemos plantear la relación, pues sobre tierra firme, y yo creo que lo lograremos. Yo creo que hay buena fe en ambos lados de la frontera.  

Otra vez les quiero agradecer por su invitación. Porque realmente es a través de diálogos como éste que nos podremos comprender mejor y fortalecer estos vínculos tan importantes, que nos vuelven socios, amigos y en muchos casos hasta familia. Así que muchísimas gracias. 

MA: Muchísimas gracias, embajador Landau, por sus palabras, sin duda tenemos una historia compartida, futuros en común. En un marco de crisis, una crisis sanitaria, una crisis económica, pero bueno, como usted bien dice, hacer de las crisis oportunidades y, en este sentido, establecer esta relación y conocernos.  

Yo siempre les digo a mis estudiantes en clase, para poder hablar con el otro hay que conocerlo y, en definitiva, usted nos ha dado algunos trazos para pensar en esta relación bajo su representación en estos momentos críticos para ambos países. 

Agradecemos mucho sus palabras, seguramente, hay muchas preguntas, siempre tenemos muchas preguntas para su país. Gracias por la disponibilidad de poder responder a las preguntas de los estudiantes y para hacer las preguntas le daré la palabra al Doctor Allert Brown-Gort, director de la Casa de la Universidad de California en México. 

Doctor Allert Brown-Gort (ABG), director de la Casa de California en México: Doctora Aparicio, muchísimas gracias. Embajador, welcome, thank you for being here.  

Primero, antes que nada, una disculpa al público que llegué tarde, no es que llegue tarde, me estaba peleando con mi computadora. Bueno, cuestiones técnicas. 

CL: Muy difícil de ganar esas peleas, le felicito por haberla ganado al fin. 

ABG: Ah, luego va a ver cómo quedó mi ojo, pero está bien.

CL: (Risas).  

ABG: Al final de cuentas, creo que gane, porque aquí estoy. Embajador, la primera pregunta, creo que la contesta su camisa, porque la primera pregunta es ¿cuál es su visión de la cultura mexicana en general?

CL: Pues para mí, México tiene una de las culturas y las historias más ricas de todo el mundo. Es como muchos lo habrán observado, es una mezcla de muchas culturas. Bueno, desde la cultura prehispánica, las grandes culturas indígenas de este hemisferio y también la cultura europea, que crearon esa cultura criolla, aquí en México.   

Así que, lo que yo he descubierto y creo que demasiados de mis connacionales no lo saben, es la increíble diversidad, no solamente cultural pero geográfica del país. Es un país enorme geográficamente, también en términos de población. Y ustedes los mexicanos lo aprecian o lo saben muy bien, pero tiene desiertos, montañas, selva, playa, de todo. Tiene mucho, mucho o mucha riqueza natural, además de mucha riqueza cultural y capital humano.  

Como dije al comienzo, me encuentro hoy en Campeche. Así que por eso la guayabera, aunque es de Chiapas, no es campechana, pero para mí, ser un embajador, parte de eso, es fundamentalmente un trabajo de comunicación. Y, para comunicarme con los mexicanos, para mí es importante conocerles a los mexicanos, sino solamente a aquellos de la Ciudad de México.

Pero la mayoría de los mexicanos que no viven en la Ciudad de México y que viven en lugares como Yucatán o Nuevo León o Baja California, hay tantos lugares muy importantes en el país, y pues, yo personalmente disfruto muchísimo de mis viajes. Ha sido una terrible frustración para mí, estar varado en mi casa tantos meses de este año y, por eso, yo he estado de viaje las últimas seis semanas seguidas. Estuve en Hidalgo, Jalisco, San Luis Potosí, Guanajuato, Veracruz y, ahora, Campeche. 

Así que es un poco como, no sé si existe México, pero “where is Waldo?“, cada vez la gente me pregunta y yo les digo, “ahí van a ver, a ver dónde me encuentran la próxima semana. Pero si me encanta cada región, pues tiene su riqueza. 

Yo creo que en general, no es solamente una cuestión de turismo, yo creo que es importante ir más allá de los estereotipos que tenemos. Yo creo que los mexicanos tienen estereotipos de los estadounidenses, tal como los estadounidenses tenemos estereotipos de los mexicanos. Espero que bueno, ya cuando logramos domar la pandemia haya más turismo y, no solamente a los lugares obvios, como lo son Houston en Estados Unidos o Los Ángeles o New York, Chicago, pero otros lugares, porque Estados Unidos también es un país muy, muy diverso. 

En México no solamente Cancún o Los Cabos o Puerto Vallarta, sino en lugares como Campeche, que es un lugar fabuloso, es patrimonio cultural de la humanidad, pero muy poco conocido por mis connacionales. Así que espero que los lazos culturales se puedan fortalecer porque, al fin y al cabo, creo que la cultura es algo que realmente nos puede unir o nos puede dividir también, pero, yo creo que es importante que conozcamos la cultura de ambos países. 

A mí, por ejemplo, me encanta ahora. Estos días son mis favoritas de todo el año, porque el Día de Muertos es una celebración tan mexicana. Justamente hoy vi un altar en una oficina gubernamental aquí en Campeche, habían varias personas que habían fallecido del CovidAhí paré unos momentos para dar mis respetos a los fallecidos, me pareció algo tan bonito y mexicano rendirles homenaje de esta forma, de poner ahí comida y todo eso. Esas son las cosas que yo quisiera ayudar a mis compatriotas a descubrir de México. 

ABG: Gracias, bueno, embajador, le tengo que decir que nació en Madrid, bueno, tiene un acento más mexicano que español. 

CL: Gracias al comienzo del año pasado, cuando la gente se quejaba que yo tenía un acento muy sudamericano, pero yo creo que ya se me está mexicanizando pues el acento y me da mucho gusto. Aunque aquí en Campeche, hay un acento bastante distinto al de la Ciudad de México, así que esto es otra cosa muy interesante para mí, siempre conocer los diferentes acentos del país, pero le agradezco mucho. 

ABG: Bueno, aquí tengo muchísimas preguntas por parte de los estudiantes. Son unos estudiantes de primera, han estado haciendo un trabajo de primera. Le agradezco a usted que esté aquí para cerrar este encuentro, pero muchas de las preguntas tienen que ver acerca del acercamiento con la embajada ¿Cómo es? ¿Cuáles son los retos fundamentales de la relación entre México y Estados Unidos? ¿Qué está siendo la embajada para sobrellevar estos retos? ¿Cuál es el trabajo de la Embajada? Creo que es uno de los preguntas fundamentales, estos brillantes estudiantes de asuntos internacionales, que a fin de cuentas van a ser los embajadores de México. 

CL: Si. Una embajada, lo que a mí me gusta de mi trabajo, es que es algo muy variado porque, sobre todo en la relación entre Estados Unidos y México, como lo comenté hace poco, es una relación muy compleja. A veces, entre los países hay uno o dos temas que realmente casi toda la relación se trata de esos temas, ya sean temas comerciales o temas de seguridad. Pero en México, en Estados Unidos, tenemos un poco de todo. 

Como dije, mis máximas prioridades son, o cuando llegué, son migración, seguridad y economía. Pero obviamente esto puede cambiar de día a día. Tenemos muchas cosas, como el Tratado de Aguas, que se ha hecho muy relevante en estas últimas semanas. Ha estado mucho en las noticias. Obviamente, la pandemia nos ha dado retos muy importantes sobre cómo vamos a manejar nuestra frontera común, además, de cómo vamos a cuidar a la salud de nuestra gente. 

Por ejemplo, la pandemia ha dado luz a otros problemas que yo pensaba que las habíamos resuelto, como por ejemplo, cómo proceder con asuntos consulares, que muchos mexicanos se van a Estados Unidos hay muchos estadounidenses que viven aquí. Uno de los servicios básicos de cualquier embajada en cualquier país, pues, es prestar servicios a sus ciudadanos que están en el país y permitir que los ciudadanos de ese país puedan viajar a Estados Unidos o a su propio país, pero eso se ha vuelto muy, muy complicado durante la pandemia. 

Y como saben, no podemos trabajar con el personal completo estos días. Estamos todavía trabajando en forma remota, algunos de esos servicios consulares requieren entrevistas por nuestra ley, entrevistas presenciales. Así que hay cosas de repente muy complicadas y son cosas muy difíciles porque, por ejemplo, todas nuestras visas de migrantes se procesan en nuestro Consulado General en Ciudad Juárez, pero la situación de salud pública ha estado bastante delicada en esa región fronteriza, en Juárez y en El Paso también. Entonces, ellos todavía están en lo que nosotros llevamos a nivel uno, que todavía no han reanudado esos servicios allá. 

La gente me escribe desesperada, diciéndome hace ya ocho meses que no veo a mi esposo o mi prometida, y estas son cosas muy difíciles, porque son las cosas muy básicas que se suponía que ya las habíamos arreglado desde hace mucho tiempo. 

Pero de repente de la crisis nos ha cambiado a todos la vida. Pero mira, en general, yo creo que si la pregunta es ¿cuál es el trabajo de una embajada? Yo diría, en general, es tratar de pues promover una buena relación entre los países y, obviamente ,con un país como México, que es un país socio en muchos temas tenemos que colaborar y trabajar juntos. Yo tengo que, como embajador, que conocer a los líderes en diferentes materias, los líderes políticos, los líderes empresariales, académicos, porque tenemos lazos en todos estos temas. 

Creo que cada embajador también tiene ciertas materias que les interesan más que otras o que, por los momentos que hay, es necesario enfocarse sobre ciertos temas. Así que, por ejemplo, dado los momentos que vivimos, yo me he enfocado mucho en temas económicos. Obviamente tenemos el T-MEC, y además, la crisis sanitaria que se ha convertido en crisis económica. Y como dije, estoy tratando mucho aprovechar de este momento dorado para atraer a las inversiones de vuelta a América del Norte, ya sea Estados Unidos, a México, a Canadá, sobre todo desde Asía. Así que para mí, eso ha sido una gran prioridad. 

Gracias a Dios en los últimos años, pues la migración mexicana, la migración de personas indocumentadas, había bajado mucho, incluso, más mexicanos salían de Estados Unidos, de los que entraban. Pero este año, con una crisis económica que se ha desatado con el Covid, los números han subido otra vez y están en los niveles más altos en los últimos 10 años. 

Así, que para mí es muy importante, buscar formas de promover la migración legal y ordenada, sobre todo, con los programas que tenemos para visas especiales, para trabajadores que van ahí, trabajan y regresan. Quisiera realmente ampliar esos programas, pero es una respuesta muy larga. Yo podía hablar horas y horas sobre este tema, así que… pero eso es lo lindo de ser un embajador. Es un poquito de todo, y eso me gusta, así que en eso estoy. 

ABG: Entrando un poco a las tres áreas que usted identificó como prioritarias. La migración, seguridad, relaciones económicas, siguiendo la cuestión del proceso, pero acercándonos a las relaciones económicas. La pregunta de un estudiante: ¿cuál fue el proceso del gobierno en Estados Unidos ante el proceso de ratificación del T-MEC en México? 

O sea, una pregunta mucha más del proceso, pero de ¿cómo se acercan al tema los diplomáticos? ¿hasta dónde piensan que tienen influencia? ¿hasta dónde es simplemente conseguir información?

CL: Si la pregunta es sobre el proceso de la negociación del T-MEC, nuestro gobierno, creo que… como el acuerdo de México también, esto realmente ha estado en manos, no tanto de los diplomáticos, sino de personas bastante especializadas en materia de comercio y de economía. 

Aquí en México, bueno, el equipo negociador tenía un poco de todo. En Estados Unidos, realmente no era el Departamento de Estado, que es nuestro departamento de diplomáticos, sino no tenemos una oficina especializada, United States Trade Representative, que justamente de eso se ocupa. Así que yo personalmente no me ocupaba de negociar el tratado, ni mis antecesores aquí en la embajada en México. Si ayudamos, apoyamos con información a nuestro equipo negociador, pero realmente las negociaciones estaban a cargo de ellos. 

Aquí en México también había un equipo que incluía a personas como el subsecretario o América del Norte, el doctor Seade de la cancillería, pero también la Secretaría de Economía jugó un papel muy importante en esas negociaciones. Fueron negociaciones, yo creo muy, muy difíciles, muy duras, pero así es normal, son cuestiones importantes para ambos países. Lo que lo que a mí me da mucho gusto, al fin y al cabo, es que, como dije, se ratificaron de manera casi unánime en los tres países. 

Así que yo creo que, al fin y al cabo, ni uno de los países logró todo lo que quería en las negociaciones, lo que es normal en cualquier negociación. Pero todos decidimos que era mejor tener un tratado que no tenerlo. Y, francamente, a mí me parece algo casi milagroso que lo logramos hacer, a pesar de tener presidentes en ambas naciones, que habían estado francamente bastante escépticos del original TLCAN. 

El presidente Trump y el presidente López Obrador, ambos habían sido bastante críticos de ese tratado y me parece que estamos en una posición muy firme. Ahora, que incluso las personas, digamos más críticas sobre esos tratados de nuestros países, al fin y al cabo, se dieron cuenta de que si se podría pues implementar o mejorar el tratado y renovarlo de una manera que nos beneficiaba más que no tener ningún tratado. Así que, ojalá aprovechemos de esa nueva oportunidad que nos brinda el tratado. 

ABG: Eso nos lleva a las diferentes preguntas. Hay diez minutos y mil preguntas. 

CL: Entonces solamente las fáciles, por favor. 

ABG: Una respuesta por segundo. 

CL: (Risas). 

ABG: Hay muchas preguntas acerca de la cuestión migratoria. Y digo, obviamente esto llega a puntos que están fuera del alcance de cualquier embajada o cualquier embajador. Y sin embargo, hay cosas que se pueden hacer o no hacer. Usted, Embajador, habló mucho del reto es primero el incremento de la migración mexicana ante el Covidpero, segundo, que en los últimos años la realidad es que la migración no ha sido de México, sino de Centroamérica, y aún de países africanos y hasta asiáticos. 

Una pregunta, ¿qué alternativa para los migrantes latinoamericanos que busca migrar a Estados Unidos ante la crisis del Covid-19? Creo que eso resume mucho de las otras preguntas de inmigración ¿hay alguna alternativa? ¿Hay alguna manera de hacer esto de una manera legal, razonable, qué alternativas existen?

CL: Una pandemia mundial es realmente el peor momento para incentivar migración entre países. Porque justamente todos estamos tratando de controlar o de regular el movimiento de personas y, casi por definición, cuando las personas tratan de migrar de una forma indocumentada, pues no están siguiendo los protocolos sanitarios, se están metiendo en camiones, con no sabemos quién y realmente, lo vimos ahorita con una caravana, un intento de caravana de Honduras hace dos semanas, que los guatemaltecos no les permitieron cruzar su territorio, porque ellos ahora tienen restricciones muy importantes sobre el libre movimiento en su territorio, para justamente controlar al movimiento de personas. 

Pero la migración indocumentada presenta, pues, peligros y retos mucho más complicados en el contexto de la pandemia que en cualquier momento legal, y ni siquiera hablar de los retos económicos en Estados Unidos y en todas partes, los trabajos que la gente va buscando no están ahí en este momento, en muchos casos han desaparecido con la crisis económica.  

Pero yo creo también, la gente tiene que reconocerse,  todos tenemos que reconocer ciertas cosas sobre la migración.  Yo creo es importante que todos reconocemos que no es que… todo ser humano tiene su dignidad y hay que tratarlo como un ser humano, tratarles con dignidad, y eso es muy importante siempre. Yo quisiera destacar eso, pero también es importante reconocer que hay muchas personas que se aprovechan de la desesperación de sus migrantes y que los engañan y que francamente no les importa para nada sus vidas.  

Justamente estuve hablando con autoridades mexicanas que habían encontrado un camión en el estado de Veracruz, que lo habían abandonado ahí algunos criminales organizados. Esta gente tuvo que pagar miles de dólares a estos criminales y los dejaron abandonados a morir ahí y de casualidad alguien tenía un celular y pudo contactar a las autoridades, pero eso pudo haber sido una matanza muy grande. Y hemos visto situaciones donde esta gente le mataron.  

Incluso hay que reconocer que esto ya es una actividad económica muy importante para los delincuentes y que, además, cuando llegan, si logran llegar a Estados Unidos de forma indocumentada, son muy vulnerables. Así que yo entiendo bien que la gente simpatiza, es buena gente la que quiere trabajar, quiere dar un mundo mejor a sus hijos, pero la forma de tratar de responder a esta crisis, a los problemas de esta gente, no es incentivarla de pasar por México de forma indocumentada y, muchas veces, en manos del crimen organizado para llegar a Estados Unidos, también de forma indocumentada, donde están vulnerables. Hay que encontrar formas que puedan trabajar legalmente. Hay que pues tratar de buscar maneras de invertir en esos países para que la gente no tenga la necesidad de emigrar. 

Por eso yo creo que el tema, que es algo tan importante y la razón por la cual yo siempre digo que a nosotros nos importa tanto que México sea un país próspero, no solamente México, obviamente los países de Centroamérica también, los que generan muchos migrantes, porque la prosperidad de estos países, pues impacta, nos impacta directamente justamente en temas migratorios, entre otros. Así que, por eso, creo que es importante trabajar juntos, para tratar pues de desincentivar esta migración indocumentada y de encontrar soluciones para que la gente no tenga que emigrar. 

ABG: Le iba hacer otra pregunta complicada, pero creo que ya no tenemos tiempo. Antes que nada, me gustaría darle las gracias por seguir el apoyo de la alta educación o de la educación avanzada, como un foco de encuentro entre ambos países.  

El programa de las becas Fulbright-García Robles es importantísimo y los programas de FOBESI que teníamos antes y de 100,000 Strong, creo que eso es el futuro para una vía entre ambos países. Me gustaría darle todo de dos minutos, para decir lo que usted quiera. 

CL: Yo coincido plenamente y, de todo corazón, a mí me gustaría mucho, pues, visitar a la UNAM cuando la situación sanitaria, lo permita. Hay gente que me dice no, señor embajador, le van a protestar ahí, el embajador de Estados Unidos no es bienvenido ahí. Eso espero que no sea cierto, espero que una universidad sea siempre un lugar donde todas las personas puedan venir a dar su punto de vista y si uno no está de acuerdo con ellos, que uno puede hacerles una pregunta de manera respetuosa, yo trataré siempre de contestar de una manera respetuosa.  

No es que tengamos que estar siempre de acuerdo en las cosas, pero me parece algo muy triste si en la máxima casa de Estudios Avanzados de México no pueda venir a charlar el embajador de Estados Unidos o el embajador de cualquier país. 

A mí me parece que, sobre todo, a ustedes en las universidades tienen que tener pues mentes abiertas y no decidir que ya tienen todas las soluciones. Yo, por lo menos, creo que a una señal de inteligencia, pues es reconocer que uno no lo sabe todo y reconocer que ni uno de nosotros somos perfectos. Tenemos mucho que aprender los unos de los otros y aunque, como yo digo, no siempre vamos a estar de acuerdo, pero para mí es algo muy triste. En mi país… esto pasa todo el mundo, pues que hay gente que no está bienvenida a universidades, porque hay grupos estudiantiles que se oponen a lo que piensan esa gente. 

Así que, pues para mí, otra vez les agradezco a ustedes el interés en esta relación, porque creo que es tan importante para ambos países. Yo estoy aquí justamente porque yo creo que es muy importante para el futuro de ambos países que tengamos una buena relación. Y yo pensé, cuando me postulé para este puesto, que yo dado mi formación y mis experiencias creciendo en Latinoamérica, y francamente mi gran cariño por la cultura y la historia de Latinoamérica, y de México en especial, que yo ojalá pudiera ser un puente entre nuestros países.  

No sé si lo he logrado, pero yo lo estoy tratando todos los días y por eso me vean ahí en redes haciendo cosas y, a veces, voy a decir cosas que a la gente no le gusta. Espero que eso no sea una cosa muy común o frecuente, pero les puedo asegurar que realmente yo estoy haciendo todo lo que puedo de la mejor manera que yo puedo, para avanzar el entendimiento entre nuestros pueblos. 

Me da mucha tristeza que haya ciertas partes del mundo, por ejemplo, en Europa Oriental, donde hay como rencores históricos que ya datan desde hace 600 años de una batalla que aconteció en Kosovo, en Serbia en el año 1389, y la gente se sigue odiando en base a lo que pasó entonces. 

Y mi mensaje siempre ha sido que tenemos que reconocer, yo no voy a ignorar los momentos difíciles de la historia, pero tampoco podemos ser rehenes o prisioneros de nuestra historia. Hay que reconocerla, hay que conocerla. Pero también hay que hay que mirar hacia el futuro. Y yo espero que, a pesar de todos los retos que tenemos, retos económicos, de seguridad, históricos, que podamos mirar hacia un futuro compartido que nos beneficie a ambos. 

Yo creo que es la única manera, así que otra vez, muchas gracias por la invitación. Ha sido un enorme placer pues conversar con ustedes esta tarde, así que les agradezco la invitación y espero verles en persona ya muy pronto. 

ABG: Embajador, muchísimas, muchísimas gracias por su participación.