Palabras del Emb. Landau en la Reunión Anual de las comisiones Sonora-Arizona y Arizona- México

Hermosillo, Sonora, a 5 de noviembre de 2019

Muy buenas tardes a todos.

Señora Claudia Pavlovich, Gobernadora constitucional del Estado de Sonora; Juan Ciscomani, representante del Gobernador del Estado de Arizona Doug Ducey en este evento; estimados miembros del presídium e invitados. En primer lugar, quisiera expresar mi más profundo pésame a las familias de las víctimas de los hechos de ayer en la frontera de Sonora y Chihuahua allá en la sierra. Estos eran gente de la frontera, eran ciudadanos estadounidenses, que vivían en México, tenían un pie en ambos lados de la frontera y ese hecho subraya el desafío que tenemos ambos países de combatir juntos a la delincuencia y el crimen organizado. No es algo que podamos hacer el uno y el otro. Ni tiene sentido andar echándonos la culpa el uno al otro por esos problemas de inseguridad que se viven ahora. Estos son retos compartidos y los malos son los delincuentes y los criminales, y ya es hora de poner manos a la obra ya, y vencer a estos criminales organizados que son muy poderosos. Esto no va ser tarea fácil, esto no se va hacer de un día para otro, pero todos los viajes comienzan con un paso, y es importantísimo, como lo subrayó el Presidente Trump en su llamada con el Presidente López Obrador, que estemos juntos, porque es absolutamente del interés común de nuestros países y de nuestros grandes estados de Sonora y Arizona también, derrotar al crimen organizado. No hay otra alternativa. Tenemos que vencer y lo haremos, venceremos.

Es una desgracia que tenga que comenzar así, pero es la realidad, así son los tiempos que vivimos. Es mi primera visita a Sonora así que yo estoy encantado de estar aquí en este gran estado, que ha producido a tantos héroes de México, que es una parte tan importante de la economía de México, y que también ha brindado tanto a nivel cultural a este país, y tiene tantos lazos con nuestro estado de Arizona. Así que yo quiero felicitar a este grupo por cumplir 60 años. Me parece mucho tiempo 60 años. Es más de lo que yo tengo. Sesenta años de abogacía,

60 años de construcción de lazos transfronterizos y fortalecimiento de la comunidad.

El entonces gobernador de Arizona Paul J. Fannin y el gobernador de Sonora, Álvaro Obregón, de nombre histórico en México, unieron fuerzas para acercar dos estados y dos países. El gobernador Fannin dijo en ese entonces: “Dios nos hizo vecinos, seamos buenos vecinos.” 

Bueno, el gobernador Fannin y el gobernador Obregón estarían orgullosos de todo lo que se ha logrado en 60 años. Arizonenses y sonorenses deberían estar orgullosos también.

“Vecinos para siempre” es la noción detrás de la Comisión Arizona-México. Durante sesenta años han trabajado juntos para fomentar la prosperidad mutua y han servido como diplomáticos ciudadanos. La diplomacia se trata de relaciones. El abordar desafíos difíciles como la seguridad,

hacer crecer nuestras economías, y construir un mejor futuro para nuestros hijos sería imposible sin esas buenas relaciones. 

Los Estados Unidos y México no somos solo vecinos. Somos socios. Somos amigos. Y en muchos casos, somos familia. Es un gran privilegio para mí representar a los Estados Unidos en México y continuar construyendo puentes entre nuestros dos países para hacerlos más seguros y prósperos. México es uno de nuestros socios más cercanos y más valorados. Compartimos una frontera de casi 2 mil millas desde California hasta Texas en los Estados Unidos, y desde Baja California hasta Tamaulipas en México. 

Estamos unidos por nuestros valores democráticos compartidos, fuertes vínculos comerciales, y lazos culturales. Cooperamos en muchas áreas y no podemos tener éxito el uno sin el otro.

Y eso yo lo creo de todo corazón que es el interés vital de Estados Unidos tener un México próspero y seguro y eso lo vamos a estar trabajando, yo les prometo que voy a trabajar todos los días para llegar a esa meta.

Como miembros de la Comisión Arizona-México, ustedes trabajan muy de cerca en asuntos de gran importancia y transversales, para alcanzar grandes e importantes logros. Sus comités binacionales son cruciales para avanzar en las prioridades de nuestras dos naciones. La amplia gama de temas que se cubren: desarrollo económico, agronegocios, vida silvestre, medio ambiente y agua, arte y cultura, energía, salud, turismo, seguridad, y mucho más, combinados con un enfoque binacional, es una fórmula para el éxito.

Independiente de la política, esta relación no solo ha continuado, sino que se ha fortalecido,

ha dado frutos y se ha expandido. Es realmente increíble para mí ver cómo han crecido las relaciones entre Estados Unidos y México durante mi vida. Me acuerdo cuando era joven realmente México tenía más bien una económica más bien cerrada, y ahora en los últimos 30 años, es realmente impresionante cómo se ha abierto y cómo ambos países han aprovechado de las oportunidades comerciales que tenemos y como dijo la gobernadora esperemos ya para este mes se apruebe el T-MEC. Nuestra administración en Estados Unidos está comprometida con el tratado. También la administración federal aquí en México, y esperemos todos que esto pase pronto porque es muy importante acabar con la incertidumbre en estas cuestiones económicas y comerciales tan importantes para ambos países.

Esta región es especial. La frontera hace que la relación sea única. Arizona y Sonora han aprovechado su proximidad como una oportunidad para estrechar sus lazos en materia de negocios, educación, cultura y seguridad. Ésta como dije, es mi primera visita a Sonora,

y he tenido la oportunidad de visitar lugares emblemáticos, como el Cerro de la Campana. Me complace concluir este viaje, o como se dice, cerrar con broche de oro, dirigiendo estas palabras a todos ustedes.

La gobernadora Pavlovich me invitó a visitar Hermosillo para participar en esta Comisión Arizona-México. No podría estar más contento de estar aquí. ¡Gracias a los sonorenses por su hospitalidad! A la Comisión Arizona-México: Ningún grupo comprende mejor el importante trabajo para nuestra región y nuestros dos países. 

Me gustaría reconocer algunos de sus muchos logros: la protección a nuestros ciudadanos

a través del programa Corredor Seguro; un Memorándum de Entendimiento sobre la coordinación de servicios de emergencia que facilita el cruce de pacientes en caso de éstas; el Mapa Minero de Sonora; una aplicación móvil Air Yuma; la promoción de proyectos de energía renovable en la mega región, y el trabajo binacional para reducir las pérdidas de agua; la promoción del turismo—tanto en Arizona como en Sonora—y así celebrar la rica cultura de ambos estados, ya sea a través de intercambios deportivos, de las artes o del Consorcio de Educación Superior para construir lazos interinstitucionales. Y, por supuesto, también promover lazos comerciales y empresariales a través de exposiciones, promoción de la mega región e informar al público sobre los beneficios del T-MEC.

La relación económica entre Estados Unidos y México es vital para nuestros países. Estamos económicamente entrelazados. México es actualmente el mayor socio comercial de los Estados Unidos en intercambio de bienes. En el año 2018, más de 678 mil millones de dólares en comercio bilateral de bienes y servicios cruzaron nuestra frontera compartida. Los Estados Unidos vende más a México que a China, India, y Rusia juntos. Este intercambio comercial genera tantos empleos en México como en Estados Unidos. México se convirtió recientemente en nuestro mayor socio comercial en el mundo, lo cual ofrece beneficios y desafíos. Creemos que el T-MEC fortalecerá aún más nuestra relación económica y dará como resultado una situación de ganar-ganar-ganar tanto para Estados Unidos, como para México y Canadá.

La Comisión Arizona-México ha sido una voz fuerte y unida para su aprobación, y les agradezco de todo corazón. Todos ustedes entienden cuán interconectados están nuestros países. Cuando se trata de productos agrícolas, bienes, electrónicos, y partes de automóviles, las normas son importantes, la eficiencia es importante, y por esa razón sabemos que los puertos de entrada son de gran importancia para el comercio. 

Gracias por su trabajo en Arizona y Sonora para garantizar que el comercio siga fluyendo a través de la frontera y para fortalecer nuestras economías. La infraestructura debe continuar avanzando, y confiamos en la mejor tecnología no solo para cuestiones comerciales, sino también para mantener a nuestras naciones seguras. Debemos continuar desarrollando e innovando. Estamos orgullosos de la innovación que proviene de las alianzas público-privadas y de los ciudadanos que buscan que sus voces sean escuchadas. Las cosas se hacen cuando funcionarios de las ciudades fronterizas de los Estados Unidos y México alzan su voz y trabajan de manera conjunta para colaborar con ambos gobiernos y así impulsar distintos proyectos.

Las soluciones a los problemas de la frontera no se van a encontrar en Washington o en Ciudad de México, se tienen que tocar aquí en la frontera, y yo quiero escuchar las voces de los estados de la frontera en la conversación sobre la frontera.

Así tiene que ser. Existen numerosos problemas que no conocen fronteras: el medio ambiente, el agua, y la vida silvestre. Sonora y Arizona comparten un desierto, un clima, y recursos. Ustedes han desarrollado un buen modelo para abordar dichos retos, un modelo que debería replicarse en todo el suroeste de los Estados Unidos. También sabemos que la seguridad es un problema

que exige cooperación y no puede ser resuelto por un solo país. Acuerdos como la Iniciativa Mérida han acelerado el intercambio de información, el avance tecnológico, y han desarrollado capacidades en México para que nuestros dos países puedan combatir el crimen organizado de raíz, el contrabando ilegal y el terrorismo.

No hay duda de que estos desafíos que compartimos requieren que trabajemos de manera conjunta para tener mejor coordinación, comunicación, y confianza. El resultado de este trabajo

será un desarrollo y prosperidad mutua para nuestra región. Así es el futuro que imagino para nuestros dos países: trabajando juntos para alcanzar nuestros objetivos. 

En el estado de Sonora, estamos invirtiendo en dos nuevos consulados en Hermosillo y Nogales. Los nuevos edificios no solo son símbolos concretos de nuestro compromiso con la región, sino que también representan una inversión en la economía local, y generan empleos para estadounidenses y mexicanos. A medida que nuestra relación bilateral crece y se diversifica, también lo hacen nuestras instalaciones.

Además de invertir en nuevas instalaciones e infraestructura, debemos también invertir en nuestros jóvenes. El futuro de México y los Estados Unidos depende de las futuras generaciones, por lo que empoderar a los jóvenes es fundamental. Una de las formas clave en la que hacemos esto es a través de intercambios y programas educativos. México es una de las diez principales fuentes de estudiantes internacionales en los Estados Unidos. Pero queremos aún más mexicanos que estudien en los Estados Unidos. Deberá ser la primera, no la novena, y de la misma manera,

aumentar también el número de estudiantes estadounidenses que estudian en México. Contamos con 26 asesores de Education USA en todo México, incluyendo dos aquí en Hermosillo, que ayudan a los estudiantes a seleccionar, solicitar, y financiar sus estudios en los Estados Unidos.

Uno de los mejores productos de los Estados Unidos para el mundo es su sistema de educación superior. Pero no es sólo bueno para nuestra economía. Cuando estudiantes mexicanos estudian

en nuestras universidades, también se benefician ellos y a México. Y con el mismo nivel de importancia, amplía la perspectiva de estudiantes estadounidenses al conocer la cultura e historia mexicana, no a través de un libro de texto, sino a través de relacionarse directamente con estudiantes mexicanos. Esto es un cimiento para las relaciones bilaterales.

Yo mismo tuve la oportunidad de estudiar en Paraguay por cinco años, por eso hablo español. También viví en Chile y Venezuela. Esas experiencias moldearon quien soy como persona y me ayudaron a prepararme para representar a los Estados Unidos en México. Anoche conviví con becarios de programas de intercambio.  Este impresionante grupo incluye a educadores, funcionarios de gobierno, emprendedores, artistas, activistas, periodistas, y promotores.

Fue una grata sorpresa conocer el número de programas, no solo financiados por el gobierno de los Estados Unidos, sino también por el gobierno del estado de Sonora. En la Ciudad de México,

la Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural conocida como COMEXUS, apoya cada año a cientos de mexicanos y estadounidenses a estudiar, enseñar, y llevar a cabo investigación en nuestros respectivos países. A lo largo del territorio de México

y de los Estados Unidos, hay estudiantes, profesores, y becarios representando a sus países y compartiendo lo mejor de ellos.

No solo es a través de intercambios establecidos o los que son organizados por el gobierno, ya que la diplomacia ciudadana está floreciendo a lo largo y ancho de nuestras naciones. Existen muchos ejemplos de cómo trabajar de manera conjunta y de cómo invertir en nuestro futuro compartido, ya sea a través de un programa de ciudades hermanas—que construye nuevas amistades y nos acerque—o de programas académicos en las universidades de Arizona, Estatal de Arizona, Northern Arizona, o a través de un programa de CTIM instrumentado por Pima Community College. Como Embajador de los Estados Unidos, tengo esperanza en la prometedora próxima generación. Estamos invirtiendo en ella, y soy más optimista que nunca, después de saber que ustedes también lo están.

Antes de concluir, quiero subrayar el papel fundamental que los medios de comunicación tienen en nuestros países. Gracias a nuestros amigos de la prensa por el trabajo que hacen, inclusive con el peligro que representa para ustedes. Su compromiso de informar al público es esencial para nuestro trabajo como diplomáticos y tomadores de decisiones. El acceso abierto a la información es lo que hace a un gobierno democrático posible.

Muchas gracias por brindarme la oportunidad de ser parte de este extraordinario grupo. Gracias por su cálida bienvenida y hospitalidad. Me llevo conmigo un pedacito de Hermosillo. Espero el momento de poder trabajar con ustedes, y deseo que sigan fortaleciendo la relación entre los Estados Unidos y México por otros 60 años y más.

Muchísimas gracias.