Palabras del Emb. Landau en la 1a. Cumbre Internacional Aduanera

Buenos días.

Es para mí un gran placer poder acompañarles en la inauguración de esta innovadora Cumbre.  Agradezco la invitación e iniciativa de los organizadores, al igual que la presencia de las distinguidas autoridades y personalidades que hoy nos acompañan.

Quiero compartir con ustedes que he quedado feliz con mi visita a Los Dos Laredos.  Ver de primera mano una parte esencial del intercambio comercial entre nuestros países me impresionó.  Sé que estas actividades son cotidianas para muchos de ustedes, pero quiero felicitarlos por su extraordinario manejo en las operaciones comerciales y procedimientos de seguridad que realizan en los diversos puntos de la frontera. 

Personalmente creo que la promoción de la prosperidad económica y la competitividad están directamente ligadas a la seguridad, una no puede pasar sin la otra.  Es por ello que como Embajador de los Estados Unidos en México tengo tres prioridades para trabajar:  la migración, la seguridad, y el comercio. 

En materia de migración, reconozco el arduo trabajo y los esfuerzos conjuntos que realizan las autoridades migratorias en ambos lados de la frontera.  Necesitamos establecer un acuerdo de cooperación entre nuestros países para controlar la entrada de miles de personas a México que buscan llegar a los Estados Unidos.  Necesitamos hacer que la migración sea segura y ordenada. 

Reconozco que el tema migratorio implica un gran reto para ambos países, y sobre todo tiene consecuencias en las comunidades fronterizas más que en ningún otro lado.  Seguiremos trabajando de manera conjunta en el fortalecimiento de nuestras fronteras para abordar este gran reto que compartimos.

En cuanto a la seguridad, sabemos que esta es esencial para la prosperidad y desarrollo de cualquier país.  La inseguridad es un gran reto que México y los Estados Unidos comparten.  Ambos gobiernos trabajamos con diversos programas para desmantelar células de grupos criminales transnacionales, interceptar el tráfico ilícito de armas y drogas, y combatir el lavado de dinero y la corrupción.  Este problema solo lo podremos solucionar a través del trabajo conjunto y acciones estratégicas en ambos lados de la frontera.   

Mientras abordamos el reto de seguridad, a la par, trabajamos en el fortalecimiento de la relación comercial de nuestra región, tal como el trabajar para asegurar que el Tratado México, Estados Unidos, y Canadá, o T-MEC, sea aprobado por el Congreso de los Estados Unidos.  Este tratado dará lugar a que nuestra región sea la más dinámica, competitiva, y prospera en el mundo.

Hace unos días tuve la oportunidad de participar en la Conferencia de la Alianza del Comercio Fronterizo cuyo objetivo fue debatir el cómo construir una frontera entre México y los Estados Unidos más competitiva.  Creo que mucha de nuestra prosperidad depende de la eficiencia de nuestros agentes, tecnología, coordinación, y cooperación entre agencias para construir una frontera totalmente competitiva.

Los diversos programas fronterizos entre México y los Estados Unidos, tal como la Iniciativa para la Administración de la Frontera del Siglo XXI, el Comité Ejecutivo Bilateral entre los Departamentos de Estado y Seguridad Nacional de los Estados Unidos y la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, buscan coordinar acciones en infraestructura fronteriza, el flujo seguro de bienes y personas, al igual que reforzar la seguridad en los cruces y puertos.

Asimismo, el Grupo Binacional México-Estados Unidos de Cruces y Puentes Internacionales discute nivel federal, estatal, y local en materia de planeación, políticas, e información técnica.  La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, junto con el Servicio de Administración Tributaria, llevan a cabo programas como el del Procesamiento Unificado de Carga, maximizando la eficacia y confianza entre ambas organizaciones.

Sabemos que todavía queda mucho trabajo por hacer en cuanto a los retos que se presentan en el intercambio tal como los tiempos de espera, el movimiento de carga, las inspecciones, entre otros.   Trabajaremos juntos en un manejo coordinado que incluya tecnología y optimice la eficacia del personal, para así movernos en la dirección correcta. 

Ambos países trabajamos para hacer de nuestra relación comercial una dinámica y próspera.  Pero me gustaría resaltar que nada de esto sería posible sin la vitalidad y disposición que las sociedades fronterizas inyectan a la comunidad.  Los Dos Laredos comparten una historia que data de hace siglo y medio.  En ambos lados se escucha español, forjando un elemento cultural común.

Lo más impresionante es que cuentan con un equipo de beisbol binacional, y tal como lo comentaba ayer con un grupo de personas en el almuerzo, creo que los Tecos son el ejemplo perfecto de cómo debemos conducir nuestra relación bilateral, ya que al igual que ellos, ambos países tenemos los mismos objetivos, y por consiguiente debemos jugar juntos para alcanzarlos.

Les deseo que tengan una Cumbre muy fructífera, que sea una de mucho aprendizaje y espero que sepan que cuentan con todo nuestro apoyo, tanto en la Embajada en la Ciudad de México, como aquí en el Consulado de Nuevo Laredo, para promover una relación comercial que nos beneficie a todos.

Muchas gracias.