Palabras de la jefa adjunta de Misión, Dana Brown Mesa redonda sobre violencia de género

Muchas gracias Helene.  Muy buena tarde a todas y todos. 

Saludo con gusto a las destacadas panelistas.  Es un honor para mí dar inicio a este diálogo y compartirlo con ustedes.  Reconocemos el gran trabajo que realizan para prevenir y erradicar la violencia de género. 

Éste es un desafío global que afecta a todos los países, incluyendo a los Estados Unidos. Al menos una de cada tres mujeres en el mundo vivirá algún tipo de violencia por razones de género, situación que he podido constatar en otros países de América Latina, tras haber trabajado en países como Colombia, Cuba y Honduras.  Pero en México, el 66 por ciento de las mujeres de 15 años o más han sido víctimas de violencia y, por desgracia, entre 10 y 11 mujeres son asesinadas cada día, de acuerdo con cifras oficiales.

Esta compleja realidad mundial se ha complicado aún más debido a los confinamientos por el COVID-19.  Ahora, en lugar de sentirse seguras en casa, las mujeres pasan más tiempo encerradas con sus agresores.

Ante este contexto tan preocupante, es necesario abordar la violencia de género en todas sus facetas, para prevenirla y brindar atención a las víctimas, así como para empoderar a las mujeres y niñas.  Porque no son solo cifras: son hijas, son hermanas, son madres y son abuelas.   

Para el Gobierno de los Estados Unidos, éste es un asunto de alta importancia, en el que trabajamos con nuestros socios en distintas partes del mundo para hacer un frente común contra la violencia de género.

En nuestra embajada en México, a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés), y de las Oficinas de Asuntos Antinarcóticos y de Procuración de Justicia, o INL, colaboramos tanto con las autoridades federales como locales, además de con organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales, tales como con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Mis colegas les comentarán más a detalle el trabajo que desarrollamos con nuestros socios en México, para crear conciencia sobre los feminicidios, al igual que para capacitar a los primeros respondientes y al personal que labora en los centros de respuesta inmediata.

En este mes de marzo, en el que reconocemos los logros y las aportaciones de las mujeres en el mundo, también es necesario que dimensionemos las fuertes implicaciones sociales y económicas que se originan por la violencia de género, mismas que vulneran a toda la sociedad. 

Es esperanzador contar con su participación. Juntos abordamos la violencia de género desde la perspectiva del trabajo que realizan ustedes y encontramos opciones de colaboración. 

En la medida en la que se respeten de manera efectiva los derechos de las mujeres, tendremos sociedades más incluyentes, equitativas y con mayor desarrollo.  Al proteger los derechos de la mujer, beneficiamos a nuestras comunidades y contribuimos a la prosperidad de nuestros pueblos. 

Les agradezco nuevamente por su participación.  Estaré atenta sobre los resultados de esta reunión, ya que estoy segura que generará mayor colaboración y determinación para combatir la violencia de género y crear una sociedad que respete los derechos de todas y todos por igual. 

¡Muchas gracias!