Palabras de la Embajadora Roberta S. Jacobson en la Conferencia Fronteriza Estados Unidos-México en Ciudad Juárez

U.S. Ambassador Roberta Jacobson in Juarez

— palabras como fueron preparadas —

Buenos días.  Quiero agradecer a Rolando Pablos por su amable invitación para compartir mis puntos de vista con este impresionante grupo, el cual ha hecho mucho por estrechar los lazos entre nuestros dos países.  Quiero agradecer de manera especial al Congresista Beto O’Rourke por haber organizado la primera Conferencia Fronteriza Estados Unidos-México en el año 2015 y por contar con su experiencia y guía en este segundo año.  El Congresista O’Rourke ha sido un defensor incansable de la relación entre los Estados Unidos y México.  Gracias Congresista.

Cuando llego a un gran evento como este, siempre pienso: ¿Qué podemos hacer para que la alianza entre nuestros dos países sea aún más fuerte? Sin embargo, debo admitir, que al ver esta región, soy testigo de cómo se ha desarrollado a lo largo de los años, y puedo decirles que ya van por el camino correcto.

Cuando hablamos de nuestra relación económica, los números hablan por sí mismos.

Yo sé que ya conocen estos números, pero vale la pena repetirlos:  Esta región fronteriza cuenta con más de 2.5 millones de habitantes y cerca de $85 mil millones de dólares en comercio cruzan cada año.  El Paso es el segundo puerto de entrada más activo a lo largo de la frontera de 2,000 millas entre los Estados Unidos y México – una frontera binacional que presencia $1.6 mil millones de comercio diario.  El año pasado, veintiocho millones de personas entraron a los Estados Unidos a través de El Paso, ya sea en vehículos o a pie.

Hay cientos de empresas con sede en los Estados Unidos – Honeywell, Lear, 3M, Johnson y Johnson y GE, sólo por mencionar algunas – cuyos productos fabricados localmente son el soporte de miles de trabajos en ambos lados de la frontera.  El sector de manufactura de exportación en Ciudad Juárez, el cual es competitivo a nivel mundial, emplea de manera directa a 270,000 personas.  Ustedes manufacturan de todo, desde faros de autos, refrigeradores, hasta teléfonos inteligentes Blackberry – todos estos son bienes tangibles de nuestra alianza.

Por poner otro ejemplo, consideremos al sector minorista en El Paso:  Los números de la Reserva Federal muestran que alrededor del 15 por ciento de todas las ventas minoristas en la ciudad de El Paso provienen de clientes mexicanos, apoyando de esta manera a las compañías y familias de mi país.

El proyecto económico y las alianzas transfronterizas aquí son verdaderamente un ejemplo a seguir por otras regiones.  Podemos aprender de los fabricantes exitosos; podemos aprender de la Universidad de Texas en El Paso, que alberga a más del 10 por ciento de todos los estudiantes mexicanos que estudian en los Estados Unidos.  También podemos aprender de las comunidades de Las Cruces, El Paso, Ciudad Juárez, y de sus alrededores, quienes comparten profundos lazos tanto personales como familiares y se han mantenido unidos en las buenas y en las malas.

Viendo sus logros, soy optimista de nuestro futuro compartido.

Entonces, ¿qué podemos hacer para fortalecer la colaboración y traer aún mayor prosperidad a la región?  En primer lugar, nosotros en el gobierno de los Estados Unidos, y nuestras contrapartes mexicanas, tenemos la responsabilidad mutua de garantizar fronteras eficientes y modernas que apoyen el trabajo que se está haciendo.  La seguridad es siempre una preocupación primordial, pero hay que garantizar que nuestra frontera común continúe facilitando el paso eficiente tanto de bienes como de personas.  El programa SENTRI es una forma innovadora para agilizar este tránsito.  Los programas de comerciantes confiables son otro ejemplo de cómo estamos trabajando para acelerar el flujo comercial en la frontera.

Nuestros gobiernos federales desempeñan un papel importante como defensores del sector empresarial.  A través del Diálogo Económico de Alto Nivel, el Grupo de Trabajo de Puentes y Fronteras y otros foros de cooperación, seguimos avanzando, al nivel más alto tanto en Washington como en México, en nuestras metas compartidas en lo referente a frontera.  Diálogos como éstos nos han conducido a nuevas innovaciones en la frontera, como la pre-inspección de carga, el diseño de nuevos y eficientes puertos de entrada, y mucho más.

Tengo el honor de representar a los Estados Unidos de América en México.  Con el fin de ser una defensora efectiva, necesito entender sus puntos de vista.  He escuchado a algunos de ustedes y será un gusto continuar escuchando las opiniones de más personas.  Les agradezco por sus ideas, y quiero que sepan que ya estoy pensando en las maneras de incorporar sus ideas en mis conversaciones en la Ciudad de México y en nuestros programas binacionales.

Quiero darles las gracias de nuevo por la invitación de participar en esta cumbre y por la oportunidad de conocerlos mejor a ustedes y a esta tan dinámica región.

Muchas gracias.