Palabras de la Embajadora Jacobson Lanzamiento del Programa de Capacitación UNODC-CNS

Buenos días a todos. Me da gran gusto poder ser parte del lanzamiento de este programa que beneficiará a tantas mujeres que merecen nuestro apoyo. Quisiera saludar al Embajador Miguel Ruíz Cabañas, Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, al Comisionado Renato Sales Heredia, de la Comisión Nacional de Seguridad, al Sr. Antonio Mazzitelli, Jefe de la Oficina de las Naciones Unidas Contra el Crimen y las Drogas, y a los demás distinguidos invitados.

La violencia de género y, en específico, la violencia hacía la mujer no conoce fronteras, edad, raza, ni condición social. Es decir, no discrimina. Según las Naciones Unidas, una de cada tres mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia.

No podemos aceptar esta cifra como una realidad. Por tal motivo, la Embajada de los Estados Unidos, a través de la Iniciativa Mérida, buscó coadyuvar con la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y la Delincuencia y con la Comisión Nacional de Seguridad en el desarrollo e instrumentación de un programa de capacitación dirigido a los miembros de las Secretarías de Seguridad Pública de los estados así como al personal que labora en los centros de respuesta inmediata en materia de violencia de género.

Esta capacitación pretende cimentar en estas personas, que serán cruciales en momentos de emergencia, los conocimientos necesarios para que puedan brindar el apoyo inmediato que una mujer en crisis requiere y poderla orientar a buscar auxilio y cobijo en la red de Centros de Justicia para las Mujeres.

No es responsabilidad únicamente de la víctima buscar ayuda,

sino que también es obligación de la persona que primero la atienda darle a conocer los recursos disponibles en la red.

Este programa reconoce que la violencia de género no es un asunto privado, sino algo que afecta a la comunidad. La protección de la Ley no termina cuando uno llega a su casa o a su lugar de trabajo.

Felicito al Gobierno de México por sus esfuerzos a través de la CONAVIM en establecer los Centros de Justicia para Mujeres que ofrecen a toda víctima un apoyo integral.

Nos complace poder respaldar estos centros, y con el nuevo programa y experiencia de las Naciones Unidas, integrar mejor a la policía y a los centros de llamadas de urgencia.

Los invito a todos los presentes a solidarizarse con las mujeres que sufren agresiones y en ocasiones no encuentran refugio.

Seamos el conducto que marque la diferencia entre la vida y la muerte, entre la victimización y el romper con el ciclo vicioso que implica la violencia de género.

Quiero felicitar a todas las personas e instituciones involucradas en este programa subrayando que este programa es sólo uno de muchos que vendrán para de esta manera fortalecer y consolidar la ayuda que se proporcione por toda la República Mexicana.

 

¡Enhorabuena a todos!

Muchas gracias.