Palabras de la Embajadora Jacobson en la Asamblea del 100o. Aniversario de la Cámara Americana de Comercio

Ciudad de México, a 14 de marzo de 2017.

Muchas gracias.

Muy buenas tardes. Es realmente un honor y un placer para mí estar con ustedes el día de hoy.

Quiero primero agradecer a José María Zas por su gran liderazgo, experiencia y dirección de la AmCham. Muchas gracias, José María, por ser realmente un guía para mí durante mis primeros momentos aquí en México.

¡Vaya que la AmCham ha tenido una larga y próspera historia y presencia de cien años aquí en México!

Desde sus inicios ha crecido tremendamente y su membresía al día de hoy representa el setenta por ciento de toda la inversión extranjera directa en México.

Juntos, continuaremos fortaleciendo nuestra alianza mientras ponderamos cómo actualizar el TLCAN y modernizar otros aspectos de nuestra relación económica con el fin de incrementar nuestra prosperidad mutua.

No pudieron haber elegido un mejor momento para conmemorar este importante acontecimiento ya que marzo es el Mes de la Mujer y Mónica se convertirá en apenas la segunda mujer presidente en la historia de la AmCham y la primera mexicana.

¡Felicidades a Mónica y a la AmCham!

Es, quizás, inevitable para mí mencionar que los beneficios de contar con mujeres líderes en la sociedad moderna son bien reconocidos –sabemos que la diversidad en el liderazgo produce innovación.

Sabemos que cuando utilizamos al máximo el talento de nuestra de gente, nuestras naciones y nuestras empresas son más productivas. Esto se debe a que, actualmente, la complejidad de los asuntos globales requiere de líderes de todos los sectores de la sociedad con las habilidades necesarias para generar soluciones creativas y sin precedente, las cuales pueden originarse únicamente cuando hay diversidad de actores e ideas.

Las mujeres líderes sobresalientes tienen acceso al tipo de educación que las prepara para estos puestos, lo que nos recuerda el impacto económico que tienen las niñas cuando reciben una educación.

Un estudio de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional concluyó que cuando existe un incremento del diez por ciento en el número de niñas que asisten a la escuela, el PIB del país crece un promedio de tres por ciento.

Esta es una de las razones por las que tanto me apasionan los intercambios educativos y culturales dirigidos a los jóvenes, tanto a hombres como a mujeres.

Muchos de ustedes me han escuchado hablar sobre el Fondo de Innovación de la Fuerza de cien mil en la Américas (¡quizás demasiado!) e incluso lo han apoyado con mucho entusiasmo. La creación de este fondo es un dinámico esfuerzo de colaboración entre los gobiernos, las fundaciones, las universidades y los patrocinadores del sector privado, cuyo objeto es fomentar alianzas de universidades estadounidenses con universidades del continente americano, sobre proyectos que impulsen la movilidad estudiantil en la región.

Al incrementar los intercambios estudiantiles a lo largo y ancho del continente americano, estamos estrechando los lazos entre nuestros países y estamos preparando a nuestros estudiantes con el aprendizaje de un nuevo idioma y con la experiencia necesaria para que sean exitosos en el competitivo mercado laboral global del siglo veintiuno.

Esta es el tipo de fuerza laboral que sus empresas necesitan actualmente y que requerirán en el futuro.

Las nuevas alianzas, producto de las becas del Fondo de Innovación, están incrementando las oportunidades de intercambio académico para aquellos grupos de estudiantes que normalmente no tenían acceso a este tipo de educación, como a los jóvenes de la primera generación de inmigrantes, a los grupos minoritarios de estudiantes universitarios en los Estados Unidos, a grupos de jóvenes estudiantes indígenas mexicanos y a destacados jóvenes científicos, muchos de ellos mujeres, entre otros.

La iniciativa de la Fuerza de cien mil actualmente cuenta con financiamiento disponible hasta el año dos mil dieciocho.

Es por esta razón, que los invito a conocer este programa más a fondo. En virtud de que es una inversión en el desarrollo de la fuerza laboral en ambos lados de la frontera, este tipo de inversiones tiende a generar trabajadores más calificados, más talentosos y más versátiles, lo cual se traduce en mayores beneficios para sus negocios e industrias.

Al mirar todo lo que ha pasado durante estos cien años de la AmCham, tengo la plena confianza en que esta institución continuará siendo un pilar muy importante de la comunidad empresarial y que habrá de dirigir el cambio y el progreso.

Tal y como lo dijo Benjamín Franklin “cuando dejes de cambiar, entonces estarás acabado”.

Juntos continuaremos encabezando la sólida alianza entre los Estados Unidos y México, al mismo tiempo que de manera conjunta, continuaremos innovando, creando y evolucionando más allá del siglo veintiuno.

Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la AmCham por su firme apoyo en nuestra relación bilateral, y también, quiero agradecer a las todas las empresas miembros de la AmCham: ustedes son los líderes y los agentes de cambio y continuaremos trabajando para seguir avanzando con nuestros intereses y metas comunes, los cuales nos harán mundialmente más competitivos.

¡Felicidades a la AmCham México y enhorabuena a Mónica. Gracias.