Palabras de la Embajadora Jacobson durante el 241 aniversario de Independencia de los Estados Unidos

Ciudad de México a 29 de junio de 2017 – “Todos y todas, bienvenidos a la celebración doscientos cuarenta y uno de la independencia de los Estados Unidos. Quiero agradecer a todos ustedes, distinguidos invitados, por acompañarnos en nuestra fiesta nacional. Especialmente al Procurador General Cervantes, al gobernador García Cabeza de Vaca, y otros distinguidos invitados que están con nosotros esta noche; el Subsecretario Carlos Sada y a otros de nuestros contrapartes de muchas agencias y dependencias federales, estatales y municipales. Gracias también a los compañeros de los medios de comunicación.

“Celebramos este aniversario cada año para recordar los extraordinarios principios sobre los que se fundó nuestro país: que todos tenemos un derecho inalienable a vivir bajo una democracia, con libertad y el derecho a buscar lo que nos haga felices. Hoy más que nunca reafirmamos estos principios claves para garantizar la prosperidad y la seguridad no sólo de nosotros los estadounidenses, sino de todos los seres humanos del mundo.

“El año pasado cuando celebramos esta fiesta, estaba yo casi recién llegada. Todavía traía vestigios de mi acento argentino y aún no sabía la diferencia entre un tequila reposado y un añejo. Y ahora lo sé. ¡Y qué año ha sido este! He tenido la oportunidad de visitar dieciséis estados, además de la Ciudad de México, conocer a los líderes del gobierno y la sociedad civil. He podido conocer a docenas de gobernadores y alcaldes, senadores y diputados, y por supuesto miembros del gabinete legal y ampliado. Y también reunirme con los familiares de los desaparecidos en Veracruz; los policías y soldados que dan vida y alma para tratar de mantener a raya la ola criminal; y quiero también mencionar al Almirante Ortega Siu que está con nosotros y otros militares como el jefe de la Fuerza Aérea Mugía que está con nosotros, los activistas que están forzando mayor transparencia en México; a líderes de la comunidad LGBT, representantes de partidos políticos, luchadores por la transparencia, estudiantes, artistas, así como un sinnúmero de empresarios estadounidenses y mexicanos que tanto han hecho por entretejer y fortalecer nuestras economías.

“Este año también ha estado lleno de sorpresas, de retos, de pruebas. En los últimos meses hemos vivido momentos francamente difíciles. Y al mismo tiempo, hemos sido testigos de la madurez, solidez y diversidad de nuestra relación bilateral. Esta relación es sólida porque se cierne sobre decenas de pilares que la sostienen en momentos difíciles. Nuestros gobiernos también han ayudado a sostener y hacer más fuerte la relación entre los dos países.

“Por ejemplo, ambos países trababan juntos con Canadá, hace más de dos décadas para construir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Este acuerdo ha beneficiado a los tres países al expandir nuestro comercio, integrar nuestras economías, y hacer de América del Norte la región más competitiva del mundo. Damos la bienvenida a la disposición del gobierno de México de renegociar y modernizar el acuerdo para mantener a nuestra región competitiva en la economía dinámica del siglo XXI.

“Además de las buenas relaciones de los niveles gubernamentales, nuestras sociedades mantienen la relación en flujo constante y nutrido. Instituciones académicas dialogan constantemente, enriqueciendo el conocimiento a través de los intercambios y la investigación conjunta. El pasado octubre, nueve estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México ganaron el Premio Hans Von Mulau al mejor trabajo en equipo en el Sample Return Robot Challenge 2016 organizado por la NASA y el Worcester Polytechnic Institute de Massachusetts—desarrollando un prototipo para explorar la superficie de Marte. No sólo pusieron en alto en nombre de México sino que contribuyeron a la generación de conocimiento y tecnología. La NASA se enriquece con la contribución de estos mexicanos.

“Las alianzas entre universidades se expanden y queremos a más mexicanos sentados en aulas de universidades estadounidenses y a más estadounidenses aquí.

“Cada que entro a Facebook o Twitter, o cada que me reúno con jóvenes, me percato del fascinante proceso de influencia mutua entre nuestras culturas, particularmente en nuestras comunidades de la frontera. ¿Cuántos de ustedes no son dobles ciudadanos? Los Steelers probablemente tienen más fanáticos acá que entre los 305 mil ciudadanos de Pittsburgh. Prácticamente todos en México están al tanto de las series estadounidenses más populares. ¿Saben ustedes que nosotros consumimos más tequila que ustedes? Sí. Yo. Estados Unidos es el país que más consume tequila en el mundo.

“Para mí es un honor representar a mi país en México. Cuando llegué me comprometí a conocer tanto como pudiera de este hermoso y fascinante país. Me comprometí a escuchar no sólo las importantísimas voces de la capital, sino las igualmente importantes voces del interior del país. Sólo así, sólo escuchando a mexicanos de todo el espectro—estudiantes, periodistas, empresarios, políticos, indígenas, maestros, luchadores sociales—puedo comenzar a comprender mi trabajo y ser una verdadera interlocutora.

“Visité Mérida, Morelos y Oaxaca. Y ¡qué manera tan cálida de empezar el año! En estos viajes conocí mujeres ejemplares –magistradas, procuradoras, directoras de centros de justicia, activistas y representantes de radio comunitaria– quienes están dando un gran ejemplo con su dedicación y compromiso a la vida pública y la democracia.

“He tenido el privilegio de visitar la frontera en Baja California, Tamaulipas y Sonora. De hecho mi primer viaje fue a Sonora donde me reuní con Claudia Pavlovich, la única gobernadora en la República. Pude reunirme con becarios del programa Jóvenes en Acción que luchan contra la violencia sexual y conscientizan sobre el acoso a los jóvenes. Me reuní con mujeres de negocios y con representantes locales de la industria maquiladora. Quedé fascinada por el dinamismo de la región fronteriza que es un verdadero motor para toda la región. Y tuve el privilegio de inaugurar la garita peatonal de San Ysidro que responde a esta vibrante inercia y al flujo constante de nuestros ciudadanos.  Participé en la inauguración de un innovador concepto en el que la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza y el Servicio de Administración Tributaria llevan a cabo pre-inspecciones lejos de carga. De esta manera se agilizan los embarques que salen de los Estados Unidos hacia México al tiempo que se combate el contrabando de dinero y de armas.

“Tuve la oportunidad, realmente emocionante, de utilizar el puente aéreo Cross Border Xpress, entre San Diego y el aeropuerto de Tijuana. Se trata del único cruce fronterizo que lleva directamente a un aeropuerto internacional. Todos estos proyectos no sólo hermanan aún más a la región fronteriza sino que son un ejemplo de nuestra integración y confianza mutua. Cada una de las visitas me ha dejado enseñanzas valiosas y un conocimiento más profundo del mosaico de historias y culturas que componen a México.

“Lo dije antes y lo repito, los Estados Unidos no podrían ser más afortunados de tener un vecino como México. México ha dado pasos impresionantes para modernizar y abrir su economía a nuevas inversiones, a innovación y a tecnologías mediante las muchas reformas económicas que se han implementado en años recientes. La reforma energética, por nombrar una, ha resultado en 49 contratos con empresas extranjeras y locales que han comprometido 57 mil millones de dólares en nuevas inversiones para los próximos años. Estos proyectos aumentarán la producción energética, incrementarán la competencia en el sector, beneficiarán a los consumidores y fortalecerán la seguridad energética en América del Norte.

México también, me enorgullece decir, ha tomado cada vez un papel de mayor liderazgo en la escena internacional. No sólo acaba de ser anfitrión de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos. Sino que México ha tenido una voz firme para demandar derechos humanos y denunciar el deterioro democrático en Venezuela. Asimismo no se ha callado ante las atrocidades en Siria o la imprudencia de Corea del Norte.

“Cierro aquí, y quiero dejar plasmado lo orgullosa que estoy de poder reunir gente como ustedes en mi casa, que han hecho posible que los Estados Unidos y México sigamos caminando juntos, inseparables, respetuosos, siempre dispuestos a ayudarnos, a cooperar, a compartir nuestras experiencias y a promover la prosperidad y la democracia en nuestros países y en nuestro hemisferio.  No podríamos pedir una contraparte mejor que ustedes los mexicanos para acompañarnos en tan importante y transcendente trayecto.

“¡Que viva México y que vivan los Estados Unidos!

“Muchísimas gracias y que disfruten”.