Palabras de la Embajadora durante firma de acuerdo con ANUIES

“Muy buenas tardes a todos. Quiero saludar primero a todos los integrantes del presídium: Secretario de Educación Aurelio Nuño, muchas gracias por acompañarnos y por sus palabras; Señor Roberto Ochoa de la Procuraduría General de la República; Gobernador de Baja California Sur Carlos Mendoza, qué gusto conocerle; Comisionado Jaime Rochín; Secretario Ejecutivo Álvaro Vizcaíno, siempre es un placer verlo; Jaime Valls Esponda, Secretario Ejecutivo de ANUIES, y Rector Blas José Flores, así como las personas que nos acompañan, especialmente todos los rectores aquí presentes con nosotros hoy.

“En especial quiero expresar mi reconocimiento a la ardua labor que desempeñan los rectores de las universidades que han decidido sumarse a este proyecto. Ustedes tienen en sus manos la importante tarea de formar, mediante la ética y la imparcialidad, a las futuras generaciones que impartirán justicia y construirán sociedades más justas e iguales.

“La educación y la formación jurídica de las nuevas generaciones de abogadas y abogados, es fundamental para combatir la impunidad mediante procesos más transparentes y que respetan los derechos humanos. Es por esto, que la profesionalización en el nuevo sistema de justicia penal no puede quedar rezagada, ya que constituye la promesa de procesos judiciales más justos y que den respuesta a las demandas sociales.

“Sabemos que la instrumentación del sistema judicial penal es un reto que en implica un cambio de paradigma en la impartición de justicia. Para alcanzar este cambio, no existen atajos ni caminos fáciles. No se puede asumir que el cambio únicamente se logrará trabajando con los operadores de justicia, sino que es necesario hacer estos ajustes desde las bases. Es decir, es necesario inculcar estos cambios en las nuevas generaciones de abogadas y abogados, para que cuenten con las herramientas necesarias para responder a un sistema de justicia que opera de manera diferente.

“Este cambio de paradigma, me recuerda la fábula de la mariposa, la cual narra cómo un hombre encontró un capullo de una mariposa y lo llevó a su casa para observar a la mariposa cuando saliera de éste. Un día, notó un pequeño orificio en el capullo y observó a la mariposa luchando por salir. Después de observar un largo forcejeo, al hombre se le hizo fácil recortar una parte del capullo para ayudar a la mariposa. Cuando la mariposa logró salir, tenía el cuerpo hinchado y sus alas estaban dobladas. La mariposa solamente se arrastraba y jamás logró volar.

“Lo que el hombre aprendió, fue que el proceso de apertura del capullo y el esfuerzo de la mariposa, eran parte de un proceso natural para la formación de sus alas y para que consiguiera el tamaño y fortaleza necesarios para volar.

“Así podemos ver a la profesionalización en el sistema de justicia penal, como un proceso de maduración natural, el cual tomará tiempo en formarse y especializarse. Por eso, es necesario incluir a las universidades para la formación de estas futuras mariposas que tendrán que contar con la fortaleza necesaria para enfrentar los desafíos que representa la impartición de justicia.

“Enfocarse únicamente en los operadores del sistema, olvidando a las nuevas generaciones de abogadas y abogados, sería como cortar el capullo y entorpecer el proceso natural que debe comenzar en las universidades. Para lograrlo, no basta con la voluntad de los gobiernos. No podríamos alcanzar el éxito en este proceso, sin la aceptación y participación de la sociedad civil y el sector académico.

“En este sentido, la participación de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior de la República Mexicana, en alianza con quince universidades de diferentes entidades federativas, nos permite generar profesionistas que adquieran las capacidades necesarias para instrumentar eficazmente el sistema de justicia penal. Así mismo, esta alianza simboliza la oportunidad de generar mecanismos sostenibles que acompañen la formación de las y los futuros jueces e impartidores de justicia.

Este programa aprovechará la fortaleza académica de las universidades para profesionalizar el capital humano encargado de la operación del Sistema de Justicia Penal. Los Estados Unidos permanecemos comprometidos en apoyar a México en esta transición histórica hacia un sistema penal más justo. Y como ha dicho el Secretario de Educación, somos socios, somos aliados y somos más fuertes juntos. Muchas gracias”.