Palabras de la Embajadora de los Estados Unidos de América, Roberta Jacobson, en la Recepción del Cuatro de Julio

Han pasado ya 240 años desde nuestra Declaración de Independencia. Hubo momentos en los meses recientes en los que pensé que me tardaría 240 años en llegar aquí.

Pero ya estoy frente a ustedes, y me siento orgullosa. México y este trabajo definitivamente valen la espera.

Estoy también muy orgullosa de mi familia y contenta de que mi esposo Jonathan esté aquí esta noche.

Ya queremos que sea agosto para que nuestros hijos Gil y Daniel, que se encuentran aún en la universidad y en la preparatoria, se reúnan con nosotros.

Señoritas, Gil y Daniel son guapos, solteros y perfectos caballeros, o al menos eso piensa su madre. Además, ¡crecieron sabiendo que los hombres también cocinan! Esperamos poder compartir con nuestros hijos tanto como sea posible de este hermoso país en los próximos años.De hecho, Jonathan y yo no hemos dejado de “turistear” desde nuestro primer fin de semana aquí.

Estamos profundamente agradecidos por la hospitalidad que la gente de México nos ha mostrado.Puede que ya lo sepan, pero por muchos años y en varios puestos me he dedicado a la relación bilateral más importante y dinámica que Estados Unidos disfruta hoy en día: su relación con México.

Algunos en mi país han cuestionado esta relación últimamente.

Hace algunas semanas, cuando tomé protesta como Embajadora de Estados Unidos ante un “viajero frecuente” a México, el Vicepresidente Joe Biden, dije lo siguiente: Si hubo algún momento en el que necesitáramos salir y promover los beneficios de esta relación,ese momento es ahora; y si hubo algún momento en el que se pondría a prueba lafe que nos tenemos el uno al otro,ese momento es ahora.

Estados Unidos y México se necesitan el uno al otro.Somos más fuertes juntos que separados.

Desde hace más de veinte años México, Canadá y Estados Unidos se han embarcado en uno de los experimentos más importantes en la historia moderna: forjar un modelo de región de América del Norte que guiará al mundo en materia comercial, económica, energética, educativa y de seguridad.

Algunos de mis connacionales no se han dado cuenta aún, pero estamos cambiando el curso de la historia. Y estamos construyendo sobre la historia.

A los estadounidenses nos gusta decir que nuestro país es bendecido. Y yo así lo creo. Y sé que una de nuestras bendiciones es el tener una frontera de tres mil kilómetros compartida con México.

¿Saben algo?, los mexicanos y los mexicoamericanos han ayudado a construir el sueño americano tanto y como lo hicieron losbritánicos,irlandeses, alemanes, judíos, chinos, japoneses, árabes y muchos otros más.

El Vicepresidente Biden cuenta una anécdota sobre un líder extranjero que le dijo que lo que hace especial a Estados Unidos es su habilidad de refrescarse, renovarse y reinventarse con la energía de los migrantes. Me parece que es cierto.

Si alguien no logra ver las contribucionesde México en las corrientes de nuestra historia,es por desconocimiento.

Si alguien en Estados Unidos habla de “ellos contra nosotros”,puede ser que no conozca muy bien a ninguno de los dos países.Diez por ciento de la población de mi país tiene lazos familiares con México.

Más de un millón de estadounidenses viven en México y el número está aumentando. Más de 40 millones de personas nos visitamos mutuamente a lo largo de un año.

Por ejemplo:la Secretaría de Marina nos envía a sus mariachis,tal vez los mejores del mundo. Sin embargo, puedo encontrar un mariachi decenteo un buen mole poblano en Texas, en California o incluso en Minnesota.

Si quiero ver una película de Hollywood ganadora del Óscar, hay una gran posibilidad de que haya sido dirigida por un mexicano. Si quiero ver esa película en mi televisión de pantalla plana, es probable que ésta haya sido hecha en México.

Permítanme asignarle rostros a esta historia: El Dr. Mario Molina descubrió los efectos nocivosde los ciertos químicos en la capa de ozono mientras hacía trabajo de investigación en la Universidad de California. Ha de haber impresionado a alguien.

Tiene un premio Nobel y una condecoración presidencial de Estados Unidos otorgada por el Presidente Obama en 2013.

Los astronautas de la NASA José Hernández y Ellen Ochoa inspiran a nuestros niños a alcanzar las estrellas.

La Dra. Norma Alcantar, profesora de ingeniería química y biomédica, ha desarrollado un proceso utilizando el nopal para limpiar el agua, gracias a la inspiración de su abuela en México.

El año pasado vimos cómo el jinete Víctor Espinosa, nacido en Hidalgo, ganó la Triple Corona de las carreras de caballo por primera vez en 37 años.

Y Juan Felipe Herrera, hijo de trabajadores del campo migrantes de California se convirtió en el primer hispanoamericano en ser poeta laureado de los Estados Unidos.

Prefiero hablar sobre personas, pero también puedo hablar de números. Números como mil seiscientos millones de dólares.

Esa es la cantidad generada por el comercio bilateral entre nosotros diariamente. Eso representa alrededor de diez millones de dólares en lo que doy este discurso, lamentablemente no me dan ni un centavo de esa cantidad.

La gente que se cuestiona qué significa esta relación para los Estados Unidos seguro ignora que le vendemos más a México que a Brasil, Rusia, India y China combinados.

Como embajadora recién llegada, frecuentemente me preguntan cuáles son mis prioridades. Yo prefiero hablar de las cosas que me apasionan Y me complace compartirles algunas.

La educación es una de mis pasiones. Como Secretaria Adjunta para el Hemisferio Occidental, estuve presente en el nacimiento de la iniciativa del Presidente Obama “100,000 Strong in the Americas.” Quiero ver a muchos más mexicanos estudiando en Estados Unidos y a muchos más estadounidenses estudiando en México.

Pero ello requiere dinero, y nuestros dos gobiernos no pueden hacerlo solos. Les advierto a todos ustedes en la iniciativa privada: esta noche es sólo el principio de su dolor. Descubrirán que soy una recaudadora de fondos incansable cuando se trata de intercambios y pasantías para nuestros jóvenes.

Así es que disfruten de los antojitos y el tequila esta noche, ya que mañana pagarán. La justicia para mí no es una prioridad, es una pasión. La decisión que México tomó hace ocho años, y la cual llegó a un importante etapa hace un par de semanas; la de adoptar un sistema de justicia criminal oral acusatorio, fue extraordinariamente ambiciosa.

Es una decisión mexicana y un sistema mexicano, pero Estados Unidos está comprometido a atender cualquier solitud de apoyo en esta ambiciosa iniciativa.

Nadie debe subestimar lo difícil que será esta transición.Habrá errores.Habrá contratiempos.Algunos sentirán el deseo de rendirse y retroceder. Les ruego que no lo hagan.

Si perseveran, a lo largo de los años que este proceso tomará, la recompensa será un mejor estado de derecho. Esto significará calles más seguras y mayores oportunidades económicas para todos.

En Estados Unidos, donde un sistema de juicios orales similares ha existido por gran parte de nuestra historia, seguimos trabajando para perfeccionarlo.

Sí, inocentes han sido encarceladosY sí, en ocasiones culpables han quedado en libertad.

Pero como se dice, la luz del sol es el mejor desinfectante.

La transparencia y la rendición de cuentas del pueblo y para el puebloes la única vía para alcanzar justicia para todos.

Y entonces hacemos esta travesía por la justicia juntos.Nunca sermoneando sobre la perfección de nuestro sistema o de nuestra situación sino buscando siempre “a more perfect union” .

Y estoy profundamente consciente que más que el deseo de ayudar, es nuestra responsabilidad ayudar.

La comida y la bebida esperan y ustedes han sido ya muy pacientes. No puedo enumerar todas mis pasiones pero permítanme mencionar una más.

Y permítanme agradecerles.

Nada,ni el crimen organizado,ni las enfermedades pandémicas, ni las revueltas en el mundo me asustan más que el cambio climático. Solía pensar que aquellos que decían que temían por el futuro de sus hijos exageraban.

Pero ahora realmente me temo que tenemos muy poco tiempo para corregir nuestros hábitos.

Y por ello Yo y todos mis connacionales estamos agradecidos por el liderazgo que ha mostrado México en el mayor reto de nuestra época.

El compromiso de México de incrementar el uso de energías limpiasa treinta y cinco por ciento para el año 2024, fue un llamado a todo el mundo.

Estoy orgullosa de que México y Estados Unidos estén entre los signatarios del histórico Acuerdo de París sobre cambio climático.

Trabajando juntos hemos logrado encaminar al mundo a un futuro bajo en carbono.

No es por casualidad que mi amiga, la Canciller Patricia Espinosa, haya sido elegida recientemente como la Secretaria Ejecutiva para La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Hace seis días tuve el honor de unirme al Presidente Obama, al Presidente Peña Nieto y al Primer Ministro Trudeau en la cumbre de líderes de Norteamérica en Ottawa.

El eje central de la Cumbre fue la declaración de una Asociación de Clima, Energía y Medio Ambiente de Norteamérica.

Esta asociación incluye un compromiso con la meta compartida de generación del cincuenta por ciento de energía limpia en Norteamérica para el 2025.Nuestros tres líderes también acordaron trabajar juntos para promover acciones sustanciales contra el cambio climático para el G-20.

Y es así como quiero terminar.

Hablando de lo que nuestros países pueden hacer juntos para hacer un futuro mejor para todas las generaciones por venir. Porque eso es lo que todos nosotros servidores públicos, políticos, empresarios y ciudadanos debemos hacer.

Entonces, Un brindis por favor

Viva México.

Viva Estados Unidos de América.

Gracias.