Palabras de John Creamer durante la ceremonia para Conmemorar El Día Internacional contra la Corrupción

Palabras del Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, John Creamer, durante la ceremonia para Conmemorar El Día Internacional contra la Corrupción

 

Museo de la Tolerancia
Ciudad de México
10 de diciembre de 2018

Distinguidos miembros del presídium, damas y caballeros.

Buenos días.

Alrededor del mundo, observamos los efectos adversos que la corrupción tiene en el desarrollo, el crecimiento económico y, principalmente, en la democracia.  De acuerdo con el Foro Económico Mundial, más del 5 por ciento del Producto Interno Bruto mundial – aproximadamente más de 2,600 millones de dólares se pierde debido a la corrupción cada año.

Mientras tanto, el Instituto Mexicano de la Competitividad, IMCO, estima que los mexicanos efectivamente pagan un impuesto regresivo de corrupción de 165 pesos diarios, en promedio, por persona.

El gobierno de los Estados Unidos es consciente de que la corrupción va más allá de la gobernabilidad.  Ahora debemos trabajar en conjunto con otros países en la lucha contra la corrupción para promover la paz, la seguridad, y la prosperidad.  Buscamos fortalecer instituciones que promuevan la estabilidad y la transparencia, dificultando que redes criminales y terroristas puedan echar raíz y esparcirse.

El combatir la corrupción es un desafío que compartimos con México.  Desde el año 2000, cuatro gobernadores en los Estados Unidos han ido a la cárcel por delitos federales de corrupción, y cientos de políticos a nivel estatal y local han sido sancionados por su participación en esquemas de corrupción.

En el campo internacional, nuestro congreso aprobó hace muchos años la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (The Foreign Corrupt Practices Act), que introdujo la corresponsabilidad de las empresas estadounidenses en el combate a los actos de corrupción en todo el mundo.

También, hemos promovido y apoyado la cooperación judicial como instrumento eficaz para luchar contra la corrupción incluyendo casos emblemáticos como el de Odebrecht.

Aquí, a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), ayudamos a que el Gobierno de México mejore su integridad y transparencia apoyando los esfuerzos del país por reducir la corrupción y la impunidad.

Para lograr este objetivo común, hemos trabajado en diversos proyectos e iniciativas, las cuales han dado buenos resultados hasta el momento.  Mencionaré tres:

Primero, la Alianza por la Integridad en México, que es una actividad conjunta entre el IMCO y USAID, que busca identificar vulnerabilidades y factores de riesgo en prácticas del gobierno que pudieran ser corruptas.  Con una base de datos de más de 6,500 documentos, los estados de Nuevo León y Chihuahua actualmente utilizan datos para priorizar la revisión de contrataciones que sean vulnerables a la corrupción en los sectores de educación e infraestructura.

Segundo, en el año 2019, 1.3 millones de funcionarios del gobierno mexicano serán obligados por la ley a rendir su declaración patrimonial, las cuales son esenciales para la correcta instrumentación de la Ley de Responsabilidades Administrativas.  Los formatos para las declaraciones fueron desarrollados con la asistencia técnica de USAID a través del Banco Mundial.  Esto ayudará a que las autoridades cuenten con información esencial para identificar y perseguir los actos de corrupción oficial.

Tercero, la USAID se ha asociado con el sector privado, la sociedad civil, y los periodistas para apoyar el desarrollo de análisis independientes, exponer e indagar la corrupción, y promover la participación ciudadana.  Un ejemplo concreto son los Semáforos Anticorrupción, una herramienta que permite que el público en general supervise el avance de sus estados en la instrumentación de leyes e instituciones anticorrupción.

Hoy en día, los 32 estados han aprobado las reformas legislativas necesarias para instaurar sistemas estatales anti-corrupción.  Continuaremos trabajando con la sociedad civil para monitorear el progreso de nombramientos clave e instrumentaciones.

Nuestro aporte no termina ahí:  a través de la Iniciativa Mérida, buscamos mejorar la transparencia y rendición de cuentas en las fiscalías, promover la transparencia del gasto presupuestario, y reforzar las penas administrativas y criminales a través del fortalecimiento de las oficinas de asuntos internos de las instituciones de orden público.

Tal como lo resalta el Capítulo 27 del nuevo Acuerdo Comercial T-MEC, el Gobierno de los Estados Unidos mantiene su compromiso contra la corrupción, y buscará seguir trabajando con el gobierno de México en este crítico desafío compartido.

Reconocemos el compromiso del nuevo gobierno mexicano por acabar con la corrupción y la impunidad.  Desde el gobierno de los Estados Unidos, estamos listos para apoyar en este gran esfuerzo.  Sabemos que tenemos frente a nosotros profundos retos y oportunidades.

Hoy en día, México cuenta con una de las estructuras legales más amplias para combatir la corrupción.  Los resultados de la pasada elección y el plan del nuevo gobierno hacen énfasis en la necesidad de implementar estas reformas.  México cuenta con las herramientas, el talento, y la voluntad política para ganar esta lucha contra la corrupción.

Muchas gracias.