Palabras de clausura del representante de comercio de EE. UU. Robert Lighthizer

Palabras de clausura del representante de comercio de EE. UU. Robert Lighthizer durante la tercera ronda de renegociaciones del TLCAN

 

Buenas tardes.

En primer lugar, quisiera agradecer al ministro Freeland, a los funcionarios del gobierno canadiense y también a los ciudadanos de Canadá por la bienvenida y la hospitalidad que nos brindaron como anfitriones de esta tercera ronda.

También quisiera transmitir los pensamientos y las plegarias de los estadounidenses a nuestros amigos en México que están lidiando con estos terribles terremotos. México es sin duda un país extraordinario y fuerte, y estamos seguros de que tendrán la resiliencia para reconstruirse y ser más fuertes y mejores que nunca. Pero es un período difícil, y Estados Unidos tiene el honor de poder ayudar y de transmitir sus pensamientos y plegarias.

Hemos estado negociando en esta sede tan oportuna, Ottawa, una ciudad con una valiosa historia de comercio. Canadá celebra 150 años en 2017, pero durante miles de años el Valle del Río Ottawa ha sido un centro de comercio, y la actual capital también es ahora un centro de políticas comerciales. Así que es un gran honor estar aquí en Ottawa.

Al término de la tercera ronda de estas negociaciones, me sumo al ministro Freeland y al secretario Guajardo en reconocer los avances que se lograron hasta este punto.

También me sumo al agradecimiento que expresaron a las seiscientas o setecientas personas de nuestros tres gobiernos que han estado trabajando en este tema. Y creo que es importante que todos entiendan cuán significativa es la cuestión. Son cientos y cientos de páginas de trabajo sumamente técnico que abarca prácticamente la totalidad de todas nuestras economías, de un modo u otro. Y hay seiscientas o setecientas personas que trabajan los fines de semana y larguísimas jornadas para llegar hasta donde estamos ahora, y están abocadas a esta tarea hasta que lleguemos al final del proceso.

Reitero asimismo los comentarios de mis colegas sobre la conclusión del capítulo relativo a las Pequeñas y Medianas Empresas. Estas empresas son el motor que impulsa nuestras economías. Representan la gran inventiva y el trabajo arduo, que convierten a los negocios en sueños y en realidad. Dan empleo a millones de nuestros ciudadanos. Y cuando intentan realizar transacciones comerciales internacionales, primero piensan en hacer negocios en América del Norte.

Así que es sumamente importante que hayamos completado este capítulo.

Asimismo, se siguen logrando avances significativos en muchas otras áreas, incluidas las políticas sobre competencia, el comercio digital, las Empresas Estatales, las medidas sanitarias y fitosanitarias, los usos y las telecomunicaciones. Pero, sin duda, queda muchísimo trabajo por hacer, incluso sobre algunos temas muy difíciles y controvertidos.

Seguimos intentando identificar formas que reduzcan el déficit comercial estadounidense. Estamos comprometidos con una renegociación a fondo que revitalice la industria de EE. UU. y asegure un acceso recíproco a los mercados para los agricultores, los ganaderos y las empresas estadounidenses.

Las negociaciones continúan a un ritmo sin precedentes, y Estados Unidos espera recibir a la próxima ronda en Washington D.C. en aproximadamente dos semanas.

Ministro Freeland, secretario Guajardo, gracias a ambos por su intervención constante en el proceso de renegociación del TLCAN. Confío en que nuestros países serán capaces de producir un nuevo TLCAN que propulse el crecimiento económico para todos nosotros en América del Norte en los años venideros.

Muchísimas gracias.