Coperación Fronteriza e Investigación Científica

  • El desarrollo agrícola y urbano en ambos lados de nuestra frontera depende del agua que fluye en ambas direcciones. De manera conjunta ambos países administran las aguas que comparten en los ríos Bravo y Colorado. Nuestras naciones también comparten plantas de tratamiento de aguas residuales en varias comunidades a lo largo de la región fronteriza. Esta cooperación beneficia a los ciudadanos de ambos países.
  • El Programa Ambiental México-EUA Frontera 2012 es una colaboración entre ambas naciones para mejorar el medio ambiente y proteger la salud de los casi 12 millones de personas que viven en la región fronteriza. El programa bilateral se aboca a limpiar el aire, proporcionar agua potable, reducir el riesgo de exponerse a desechos peligrosos, y garantizar la preparación para hacer frente a emergencias en la región.
  • Los Estados Unidos y México están cooperando de manera estrecha para tomar medidas y reducir la emisión de carbón en ambos países. México ha tomado la delantera en el continente americano al establecer una comisión intergubernamental para elaborar una política nacional sobre el cambio climático. Los presidentes Barack Obama y Felipe Calderón han dialogado sobre la posibilidad de trabajar conjuntamente para desarrollar políticas posteriores al acuerdo de Kyoto sobre el cambio climático.

Investigación Científica

Los Estados Unidos y México cooperan en una gran variedad de
investigaciones científicas en México. La investigación que llevan a cabo
científicos estadounidenses requiere de un permiso especial que la
Embajada de los Estados Unidos en México solicita en nombre de los
investigadores y que expide la Secretaría de Relaciones Exteriores. Se
requiere que cada solicitud pase por un proceso formal de aprobación
establecido por el gobierno de México.

Algunas de las agencias más importantes involucradas en el proceso de
evaluación son la Universidad Nacional Autónoma de México; la
Secretaría de Marina; la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo
Rural, Pesca y Alimentación, y la Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales (SEMARNAT). Entre estas agencias, SEMARNAT es
fundamental, no sólo por ser la única agencia que participa en la
evaluación técnica de todas las propuestas de investigación, sino que
además desarrolla la política en la materia.

El 90 por ciento de todas las solicitudes de científicos extranjeros en
México provienen de instituciones gubernamentales y académicas
estadounidenses. La Embajada tramita más de 50 solicitudes cada año.
Las actividades incluyen investigación atmosférica (muestras atmosféricas y de vida silvestre), actividades oceanográficas (sísmicas, geológicas, biológicas), proyectos de conservación marina (tortugas de mar, mamíferos marinos, etc.) e investigación de campo de especies terrestres y de agua dulce (plantas y animales).

Además, un gran número de proyectos se llevan a cabo bajo el marco
legal de varios acuerdos entre México y los Estados Unidos o bajo el
patrocinio de colaboradores mexicanos.

MILAGRO

Al utilizar equipo, técnicas y métodos de la Agencia de los Estados Unidos para la Protección Ambiental, México ha mejorado dramáticamente la calidad del aire en el Distrito Federal y otras grandes ciudades.

Como parte de la Iniciativa de Megaciudad: Observaciones de Investigación Global y Local (MILAGRO, por sus siglas en inglés), en marzo de 2006, miles de científicos mexicanos, estadounidenses y de otras naciones tomaron cientos de miles de mediciones de calidad del aire en la Ciudad de México.

Estos datos no sólo ayudarán a México, sino a otras áreas ubanas alrededor del mundo que se están convirtiendo en megaciudades.