Lanzamiento de la Subvención del Grupo de Trabajo sobre Antigüedades Culturales 

Palabras del embajador Christopher Landau  Lanzamiento de la Subvención del Grupo de Trabajo sobre Antigüedades Culturales

 

Muy buenas tardes a todos.

Saludo con gusto a Diego Prieto, director general del INAH y a las autoridades del Instituto, así como a mi amigo, Roberto Velazco Álvarez, director general de la Dirección de América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Es un honor para mí participar en el lanzamiento de la Subvención del Grupo de Trabajo sobre Antigüedades Culturales porque es el resultado del diálogo y la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos para proteger tanto nuestro patrimonio histórico como cultural.

Desde que llegué a México como embajador hace año y medio, he visitado casi todos los estados de la República, en los que he podido conocer más de cerca el gran legado cultural y la fascinante historia de este país.

En cada lugar que visito, me quedo sorprendido con la enorme diversidad y la riqueza histórica de México, que es la base de su identidad, tradiciones y costumbres, que nos maravillan a todos los que tenemos la fortuna de conocer esta tierra y a su gente.

Como muy bien lo dijo el doctor Prieto, he estado en muchos sitios arqueológicos, recientemente en Cacaxtla en Tlaxcala, en Edzná en Campeche, en Monte Albán y Mitla en Oaxaca, entre otros.

Y obviamente en los grandes, grandes museos y otros recintos del INAH, algunos muy grandes y conocidos internacionalmente, como el gran Museo de Antropología, aquí en la Ciudad de México, donde tuve el honor de visitar incluso sus bóvedas y depósitos hace algunas semanas para ver algunos de los tesoros que hay ahí, que no todos tienen la oportunidad de ver. Muy interesante esa visita.

Les felicito al INAH por ese gran proyecto que han hecho para preservar la historia y la cultura de México y compartirlos con nosotros, los ciudadanos de otros países que tenemos la gran fortuna de encontrarnos en este país.

A mí me da mucho gusto que presentemos esta subvención que nos ayudará a profundizar nuestra colaboración para proteger el patrimonio histórico y cultural de México.   Así, todos podrán apreciarlo, como sucede justamente cuando caminas por las salas del Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de México, que, de hecho, visité con mi esposa por primera vez como turistas hace ya más de 25 años.

Con esta subvención de 100 mil dólares que otorga el Gobierno de Estados Unidos, fortaleceremos el trabajo conjunto que surgió hace 50 años con el Tratado de Cooperación México-Estados Unidos para la Recuperación y Devolución de Bienes Arqueológicos, Históricos y Culturales Robados, firmado en 1970.  Además, nos permitirá profundizar la labor que hemos realizado, al dotar de mayores herramientas a los encargados de proteger el patrimonio histórico y cultural de nuestros países.

Un ejemplo de esa colaboración se dio el año pasado, cuando, en el marco del Tratado, el FBI, a través la Embajada de Estados Unidos en México, devolvió al INAH dos piezas arqueológicas del estilo teotihuacano.

Con cada elemento que recuperamos, devolvemos y protegemos, contribuimos a que las presentes y las futuras generaciones conozcan la historia y las bases culturales que son parte de su identidad.  Al mismo tiempo que preservamos el patrimonio histórico y cultural de la humanidad.

Como abogado, reconozco y valoro el trabajo en materia legal que realizan nuestros gobiernos porque nos permite compartir experiencias, fortalecer la capacidad institucional y cortarle el paso a quienes buscan apropiarse o dañar el patrimonio histórico.

Soy un apasionado de la historia porque sé que, al conocerla y estudiarla, derribamos estereotipos y generamos la empatía necesaria para comprendernos mejor, más aún, cuando México y Estados Unidos tienen una historia compartida y que el futuro de nuestros pueblos está entrelazado.

Gracias a que hemos reconocido nuestra historia, con sus altas y sus bajas, tanto mexicanos como estadunidenses, fortalecemos los lazos que nos unen y fomentamos un diálogo constructivo.

Como vecinos, socios y amigos, sigamos trabajando para preservar y proteger nuestro patrimonio histórico porque gracias al camino que hemos recorrido juntos, nuestra relación bilateral pasa hoy por un excelente momento y nuestras sociedades están más integradas que nunca.

No quiero leer en los diarios titulares que hay algo de subasta en Estados Unidos de un gran artefacto arqueológico y espero que, gracias a este Tratado, no vamos a ver tales noticias.

Siempre aquí en la Embajada de Estados Unidos, sepan que conmigo y con mi equipo tienen muy fuertes aliados en estos temas. Nosotros creemos mucho en esta lucha para recuperar los artefactos históricos y culturales que han sido robados y saqueados a través de los años, y para asegurarnos que eso no vuelva a pasar en el futuro.

¡Muchísimas gracias y les deseo mucho éxito!  Un placer estar aquí con ustedes el día de hoy.