Discurso del Secretario de Estado Mike Pompeo durante ceremonia de investidura

**Sin editar/borrador**

SECRETARIO POMPEO: Esto es realmente abrumador. Muchísimas gracias, Sr. Presidente, por sus cálidas palabras. Gracias, Sr. Presidente, por honrarme con su presencia hoy para tomarme juramento. Gracias, embajador Lawler. Embajadora Glendon, muchísimas gracias por la invocación. En una época yo trabajaba para ella por USD 7,50 la hora. (Risas).

Es un gran honor contar con la presencia de tantos invitados distinguidos, incluidos muchos de mis pares que también son Secretarios del Gabinete de Gobierno y excolegas en el Congreso. Les agradezco por haber venido hoy.

También ha sido muy grato ver al administrador de USAID, Mark Green. Tengo grandes expectativas de trabajar con ustedes.

Quisiera, en primer lugar, agradecer a Dios por esta oportunidad y por las numerosas ocasiones en las que me ha bendecido a lo largo de mi vida.

Mi esposa Susan y mi hijo Nick son dos de los mayores ejemplos. Suelen ser mis principales admiradores, casi siempre. (Risas).

Y me han demostrado un apoyo incondicional durante el proceso de confirmación y en las demás etapas de mi carrera en la administración pública. Los amo muchísimo a ambos. (Aplausos).

Quisiera agradecer al subsecretario John Sullivan. ¿Dónde está John? Sí. John, gracias. Gracias por su servicio durante este período interino. (Aplausos).

Sr. Presidente, también quisiera agradecerle. Me ha confiado la responsabilidad enorme y grandiosa de estar al servicio del pueblo estadounidense, primero como director de la CIA y ahora como Secretario de Estado.

Esta responsabilidad es aún mayor cuando consideramos las numerosas amenazas a la seguridad y la prosperidad estadounidense y a nuestra libertad.

Sr. Presidente, le prometo que mi equipo y yo seremos implacables en la respuesta a esas amenazas.

Cuando sea necesario, aplicaremos una diplomacia firme para anteponer siempre los intereses del pueblo estadounidense. Trabajaré para garantizar su seguridad, preservar sus derechos y defender sus valores. Y me aseguraré de que Estados Unidos sea siempre un líder respetado y digno en el escenario mundial. (Aplausos).

Llevamos 15 meses de este gobierno, y ya hemos logrado avances notables siendo sinceros sobre los desafíos que enfrentamos, abordándolos de lleno y asociándonos con naciones fuertes, soberanas e independientes para lograr que los Estados Unidos —y el mundo en general— sean más prósperos y seguros.

Hemos arremetido contra el califato de ISIS en Irak y Siria. Lo hemos hecho mediante un eficaz trabajo diplomático.

Estamos enfrentando todo tipo de hostilidad iraní, y estamos decidiendo sobre los próximos pasos a dar con respecto a un PAIC defectuoso.

Hemos impuesto consecuencias reales a Rusia, debido a sus actos de agresión.

Y pronto trasladaremos nuestra embajada en Israel a Jerusalén años antes de lo previsto. (Aplausos).

Estamos generando ecuanimidad y reciprocidad en nuestras relaciones económicas con China y protegiendo de ellos también nuestra propiedad intelectual. (Aplausos).

Y en sus encuentros mantenidos la semana pasada con el presidente Macron y la canciller Merkel, vimos que seguimos manteniendo y fortaleciendo las alianzas que hemos honrado a lo largo del tiempo.

Pero hay algo más. Ahora mismo, tenemos una oportunidad sin precedentes de cambiar el rumbo de la historia en la península coreana.

Y quisiera destacar el término oportunidad.

Estamos en las primeras etapas de esa tarea, y sin duda el resultado es por ahora incierto. Sin embargo, una cosa resulta clara: este gobierno no repetirá los errores del pasado. Tenemos los ojos bien abiertos.

Es tiempo de resolver esta situación de una vez por todas. Un acuerdo desventajoso no es una opción que estemos dispuestos a aceptar. El pueblo estadounidense cuenta con que nosotros hagamos esto bien.

Estamos comprometidos con un desmantelamiento permanente, verificable e irreversible del programa de armas de destrucción masiva de Corea del Norte, y estamos dispuestos a hacerlo sin demora.

A mis colegas aquí les transmito lo siguiente: cuando digo que “vamos” a hacer esto, me refiero a “nosotros”. Este es un esfuerzo de equipo en el Departamento de Estado y la totalidad del Gobierno de Estados Unidos.

Sr. Presidente, cuando me ofreció ser director de la CIA, fue para mí un honor encabezar el major organismo de inteligencia del mundo.

Y ahora tengo el honor y la emoción inconmensurables que supone la oportunidad de encabezar el mejor cuerpo diplomático del mundo. (Aplausos).

Sr. Presidente, usted leyó una cita extraordinaria del mejor presidente oriundo de Kansas. (Risas). Fue una cita histórica pero, honestamente, las cosas no han cambiado demasiado desde entonces. He pertenecido al Ejército, al Congreso y a la CIA, y ahora estoy en el Departamento de Estado.

Tenemos mucho por hacer, pero en todos los cargos donde he estado he sido testigo de las aptitudes, la experiencia y el patriotismo de nuestros profesionales del servicio exterior. Ya sean funcionarios públicos o del Servicio Exterior, personas designadas en cargos políticos o personal local, todos dan lo máximo de sí para asegurar que Estados Unidos sea un lugar seguro, próspero y libre. Muchas gracias. (Aplausos).

Como he dicho, y voy a ahondar sobre esto, quisiera que el Departamento de Estado recobre su posición. Necesitamos a nuestros hombres y mujeres en el frente, aplicando la diplomacia estadounidense de manera vigorosa y enérgica, representando a la mejor nación en la historia de la civilización. Eso debe llenarnos de orgullo, y cuento con todos ustedes para que ayuden a comunicar el mensaje en todos los rincones del mundo.

Sr. Presidente, tengo plena confianza de que mi equipo aquí en Washington y en todo el mundo, bajo su liderazgo, puede poner en práctica esa misión —y así lo hará— en beneficio de la población estadounidense. Y ansío trabajar con todos ustedes para cumplir esa misión.

Todos ustedes saben que se trata de una labor esencial. Es por eso que están aquí. Y es por eso que yo estoy aquí. Tengo grandes expectativas de que hagamos esto juntos.

Muchas gracias a todos por la cálida bienvenida que me han dado en estos primeros días. Estoy ansioso por reunirme posteriormente con ustedes.

Muchas gracias nuevamente, Sr. Presidente, por su confianza, su liderazgo y su fe en mí.

Gracias. (Aplausos).

# # #

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.