Defendiendo la democracia en Venezuela

Estados Unidos condena las elecciones impuestas el 30 de julio con el fin de elegir a una Asamblea Nacional Constituyente, que tiene la finalidad de reemplazar a la Asamblea Nacional que fue elegida en forma legítima, y debilitar el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación. 

Estados Unidos apoya al pueblo de Venezuela, y a sus representantes constitucionales, en su intento por volver a convertir a su país en una democracia plena y próspera. Seguiremos adoptando medidas enérgicas y expeditivas contra los artífices del autoritarismo en Venezuela, incluidos aquellos que participen en la Asamblea Nacional Constituyente como resultado de la elección viciada del día de hoy. 

El 16 de julio, millones de venezolanos expresaron abrumadoramente —con una voz alta y clara— su rechazo a una Asamblea Nacional Constituyente concebida para debilitar la democracia en Venezuela. A más de 234 años del nacimiento de Simón Bolívar, que luchó por la libertad del pueblo de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro ha dejado de lado las voces y las aspiraciones de la población venezolana.

Expresamos nuestras condolencias a todos los venezolanos que han perdido a seres queridos. Condenamos el uso de la violencia por el régimen de Maduro contra ciudadanos que ejercen sus derechos de libertad de expresión, asociación y reunión pacífica. 

Instamos a los gobiernos del hemisferio y de todo el mundo a tomar medidas contundentes para que rindan cuentas todas las personas que socavan la democracia, niegan los derechos humanos, sean responsables de hechos de violencia y represión, o participen en prácticas corruptas.