Declaración del Vocero del Consejo Nacional de Seguridad Ned Price en el Día de la Libertad de Prensa

En el día de la libertad de prensa, agradecemos a los periodistas alrededor del mundo sin quienes la democracia no florecería, y cuyo valeroso trabajo ayuda a que se le pida a las autoridades que rindan cuentas.  Estos son los hombres y mujeres que trabajan para asegurar que el debate sobre asuntos públicos pueda ser, en palabras del Juez William Brennan, “desinhibido, robusto y abierto”.  A través de este debate tomamos las decisiones que le dan forma a nuestra vida y al mundo que nos rodea.

Aunque confrontar a los poderosos, a los corruptos y a los brutales está en la naturaleza de los periodistas responsables, muchos periodistas arriesgan su libertad e incluso sus vidas al hacerlo.  Desde China, hasta Irán y Venezuela, hombres y mujeres valientes padecen en prisión por el simple crimen de buscar informar a sus conciudadanos.  Estados Unidos hace un llamado para la liberación de quienes han sido encarcelados por ejercer la libertad de expresión que está consagrada en la Declaración Universal de Derechos Humanos, al tiempo que animamos a los gobiernos a promover sociedades en las que los periodistas puedan trabajar libremente y sin miedo.  Y rendimos tributo especialmente a los reporteros, incluyendo a nuestros compatriotas, que han dado sus vidas o su libertad por contar las historias de quienes viven bajo la sombra de la guerra.  A aquellos quienes permanecen en cautiverio, como el periodista estadounidense Austin Tice, prometemos que no escatimaremos en nuestros esfuerzos para asegurar su liberación.

En el Día de la Libertad de Prensa, y cada día, estas mujeres y hombres merecen nuestro agradecimiento por tomar riesgos y hacer sacrificios, y por acercarnos a las sociedades más pacíficas, transparentes,  innovadoras y exitosas a las que aspiramos.