Declaración de la Secretaria de Prensa

El 26 de octubre, el Mecanismo Conjunto de Investigación (JIM) de las Naciones Unidas (ONU)-Organización para la Prohibición de las Armas Químicas -un organismo técnico e independiente establecido por voto unánime del Consejo de Seguridad de la ONU- publicó su informe más reciente sobre el uso de armas químicas en Siria. Los expertos del JIM concluyeron con seguridad que el régimen de Assad utilizó el arma química gas sarín, el 4 de abril de 2017, en Khan Shaykhun, matando a más de 100 de sus ciudadanos, muchos de los cuales eran mujeres y niños. Este ataque desmesurado marca la cuarta vez que el JIM ha confirmado que el régimen de Assad usó armas químicas, subrayando la brutal y horrible barbarie de Bashar al-Assad y haciendo que la protección brindada por Rusia sea aún más atroz. Los intentos de Rusia de socavar y eliminar el JIM muestran una insensible indiferencia hacia el sufrimiento y la pérdida de vidas causados por el uso de armas químicas y una total falta de respeto por las normas internacionales.

Todos aquellos que usan armas químicas deben rendir cuentas. Estados Unidos implora al Consejo de Seguridad de la ONU que renueve el mandato del JIM para que podamos seguir identificando a los autores de estos horribles ataques y enviar un mensaje claro de que no se tolerará el uso de armas químicas. Los países que no respaldan el trabajo de los investigadores independientes se oponen directamente a todas las normas de conducta internacional razonable. Especialmente a la luz de los recientes hallazgos, todos los países deberían comprender la importancia del trabajo del JIM y que es fundamental que ese trabajo continúe. Nuestros estándares colectivos para la decencia humana hacen imperativo que hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para impedir el uso de armas químicas en el futuro.