Anuncio de las instituciones ganadoras de las subvenciones del Fondo de Innovación de La Fuerza de 100,000 en las Américas 

GPalabras del embajador Christopher Landau  Anuncio de las instituciones ganadoras de las subvenciones del Fondo de Innovación de La Fuerza de 100,000 en las Américas 

 

Qué placer para mí estar aquí el día de hoy con ustedes. 

Es un gran placer participar en este evento para dar a conocer los proyectos de las instituciones de educación superior que recibirán financiamiento por parte del Fondo de Innovación de La Fuerza de 100 mil en las Américas.  

Saludo con gusto a mi amigo, Carlos Hank González, presidente del Consejo de Banorte y le envío mis saludos a Juan González Moreno, presidente ejecutivo de Gruma, también muy amigo mío.  Les agradezco por su compromiso con este esfuerzo hemisférico que promueve la educación binacional y el mutuo entendimiento entre México y Estados Unidos.  

Creo de todo corazón que el sector privado es un motor para el desarrollo y la prosperidad, más aún, cuando las empresas actúan con la responsabilidad social que ustedes y sus compañías demuestran. 

Cuando visité la ciudad de Monterrey, me impresionó la pasión de la gente y su espíritu cívico.  Me da gusto que esas cualidades, que distinguen a los regios, también las proyecten en esta iniciativa. 

La Fuerza de 100 mil en las Américas es un ejemplo de la cooperación educativa entre nuestros países, que demuestra que cuando los mexicanos y los estadunidenses trabajamos juntos, llegamos más lejos y somos más fuertes, especialmente, cuando invertimos en la educación y en la prosperidad de nuestros pueblos.  

Por ello, es de resaltar que, a pesar de los momentos tan desafiantes que vivimos, el día de hoy podamos hacer este anuncio tan relevante para nuestros países, que es un símbolo de nuestra cooperación.  

Quiero hacer un reconocimiento muy especial a las fundaciones Banorte y Gruma por ser parte de las empresas mexicanas que, con una visión estratégica, se unieron a la gran familia del Fondo de Innovación y, en el caso de Banorte, que fue el primer banco mexicano en hacerlo. 

Ambas empresas, líderes en sus ramos, hacen equipo con el Departamento de Estado en Washington, DC, la Embajada de Estados Unidos en México y  Partners of the Americas en este esfuerzo educativo de colaboración público-privada que genera nuevos modelos de oportunidades académicas y formativas a nivel hemisférico. 

Hasta el pasado mes de noviembre y, después de 28 convocatorias en seis años, el Fondo de Innovación ha otorgado 243 becas a 491 instituciones de educación superior en 25 países del continente y en 48 estados de mi país.  

Con gusto y orgullo les comparto que las agrupaciones mexicanas, junto con sus contrapartes estadunidenses, siguen siendo los líderes en el continente, ya que, de cada 100 subvenciones, alrededor de 40 de ellas las han obtenido equipos de educación superior de ambos países. 

Como resultado de esta convocatoria, 11 programas se suman a las estadísticas con la participación de 22 instituciones educativas, a las que felicito por su participación y compromiso de brindar nuevas oportunidades académicas para estudiantes en ambos lados de la frontera.  

Por medio de estas subvenciones del Fondo de Innovación, los estudiantes mexicanos y estadunidenses trabajarán en equipo para obtener nuevas habilidades técnicas en campos de gran relevancia como la inclusión económica y financiera, así como en la sostenibilidad agrícola, con énfasis en la reducción de la desigualdad.  

Gracias al compromiso estratégico de las Fundaciones Banorte y Gruma, junto con el Departamento de Estado y los equipos de universidades en ambos países, los participantes crearán nuevos programas de capacitación académica, resolverán problemas del mundo real y se prepararán para la vida laboral, mientras adquieren habilidades lingüísticas e interculturales.   

Estoy convencido de la importancia que tienen los intercambios académicos y la educación binacional porque, de no ser por esa etapa de mi propia formación, tal vez yo no sería embajador.   

Por el trabajo como diplomático de mi padre, aprendí español a los ocho años y viví en distintos países de América Latina.  Gracias a ello, pude desarrollar la empatía para ponerme en los zapatos de las otras personas y comprender que no todos pensamos igual, algo que me ha sido muy útil y también lo será para los participantes. 

Otro aspecto que me gustaría destacar de esta iniciativa, es que fomenta la formación de redes personales, que dan pie al tejido social que une a nuestros países.   

 

Esos lazos fortalecen y profundizan nuestra integración, gracias a los miles de actores que se convierten en los verdaderos embajadores entre nuestros países, como seguramente lo harán los participantes de estos 11 equipos.  

 

Quiero reiterar nuestro reconocimiento a la generosidad y la responsabilidad social de nuestros patrocinadores, especialmente de las Fundaciones Banorte y Gruma, porque como han podido constatar, surgen excelentes programas de capacitación para los estudiantes en México y en Estados Unidos. 

 

Les deseo éxito a los 11 equipos seleccionados porque estoy seguro de que implementarán programas innovadores, que contribuirán al desarrollo de ambos países y que servirán para fortalecer el tejido social entre nuestros pueblos. 

 

Les felicito porque, a pesar de lo desafiante que ha sido este año, nuestras universidades e instituciones educativas demostraron su liderazgo y compromiso para trabajar conjuntamente e impulsar nuevas oportunidades para los estudiantes de ambos países. 

 

¡Muchas gracias!